Llamas de venganza, de Keith Thomas.

Por Manuel Germano.

Llega a las salas de cine una nueva adaptación de la película basada en el libro de Stephen King que fue protagonizada en 1984 por Drew Barrymore.

Charly (Ryan Kiera Armstrong) tiene poderes piroquinéticos y debe luchar por intentar salvar a su familia de un grupo de fuerzas siniestras que desean controlarla con fines terribles. Sus padres, Andy (Zac Efron) y Vicky (Sydney Lemmon), huyen desde hace tiempo de la agencia que los usó para experimentar, saben que si llegan a ser capturados les espera una vida oscura y sometidos a controles y experimentaciones permanentes.

El punto de partida de la película es el escape de la familia cuando esta agencia intenta capturarlos. Ciencia ficción y suspenso intentan alternarse para crear climas, pero fallan en su objetivo. Si bien el argumento de la película no resulta tan interesante como otras obras literarias de King llevadas al cine, en esta adaptación el director no pudo sortear lo peor que puede suceder en una pelicula: resultar monótona y por momentos extremadamente aburrida.

«Llamas de venganza» versión 2022 cae en los lugares típicos de esta tipo de filmes donde el «malo» persigue al «bueno», y hay muerte, sangre, y algún que otro momento triste. El cliché aquí está a la orden del día y ni los protagonistas principales ni los secundarios logran performances que permitan destacar aunque sea el trabajo actoral.

La película de Keith Thomas no causa terror, ni suspenso. No causa nada. Desde lo técnico podría rescatarse la banda sonora de la mano de John Carpenter (HalloweenChristineLa Niebla) y sus compañeros de la franquicia Halloween, Cody Carpenter y Daniel Davies, pero ni siquiera resulta estimulante, pues aparece de forma forzosa, y por más reconocibles que sean estas melodías lo cierto es que estamos frente a una adaptación que podría haber arriesgado a utilizar otra banda de sonido y no caer también en el lugar común de recurrir a compositores tan conocidos y escuchados en este tipo de ´géneros cinematográficos.

Una fallida nueva adaptación que quedará en el olvido.

Opinión: Mala.

Dirigida por:
Keith Thomas

​Escrita por:
Scott Teems, basada en la novela de Stephen King

​Elenco:
Zac Efron, Ryan Kiera Armstrong, Sydney Lemmon, Kurtwood Smith, John Beasley, con Michael Greyeyes y Gloria Reuben

​Productora:
Jason Blum, Akiva Goldsman

​Título Original:
Firestarter

El buen patrón, de Fernando León de Aranoa.

Por Manuel Germano.

Llegó a las salas de cine del país «El buen patrón«, película española que tuvo un excelente paso por festivales internacionales (6 premios Goya y 4 premios platino, entre otras nominaciones).

La película relata una semana en la vida de Julio Blanco (Javier Bardem), empresario y dueño de «Balanzas Blanco», fábrica donde todo funciona como «una gran familia» , de acuerdo a palabras del protagonista. En el filme se narran las diferentes situaciones que le acontecen a Blanco, desde un empleado que es despedido y desata una tragedia, a un conflicto de índole íntimo, todas ellas en un in crescendo muy bien elaborado de principio a fin.

Si de contar matices en las relaciones laborales – personales se tratara, sin duda «El buen patrón» es un buen ejemplo como película. Más allá de todo lo que Blanco tiene que atravesar persigue un objetivo claro: mantener la reputación de su empresa cueste lo que cueste. No hay moralidad que valga.

«El buen patrón» alterna el humor negro y la tragedia con inteligencia. Desde su comienzo mantiene al espectador atento a cómo las diferentes situaciones que se presentan logran (o no) resolverse. Con gracia e incomodidad, el realizador de «Escobar, la traición» y «Un día perfecto» reflexiona a través de su material sobre el poder y la ambición.

El elenco, muy sólido, se encuentra liderado por un gran trabajo de composición de Javier Bardem.

«El buen patrón» es un filme muy bien ejecutado que no hay que perderse.

Ficha técnica – artística.

Título original: El buen patrón.

Año: 2021

Duración:120 min.

País: España.

Dirección: Fernando ´León de Aranoa.

Guion: Fernando León de Aranoa

Música: Zeltia Montes

Fotografía: Pau Esteve Birba

Reparto: Javier Bardem, Manolo Solo, Almudena Amor, Óscar de la Fuente, Sonia Almarcha, Fernando Albizu, Tarik Rmili, Rafa Castejón, Celso Bugallo, Yaël Belicha, Martín Páez, Daniel Chamorro, María de Nati, Mara Guil, Pilar Matas

Dark glasses, de Dario Argento.

Por Fabio Albornoz.

Uno de los mayores atractivos que nos ofrece la edición número 23 del BAFICI, es el estreno de la última película dirigida por el maestro Dario Argento (Suspiria, Rojo profundo), quien regresa luego de una década con DARK GLASSES.

Más allá del nombre del director, no había tantos motivos para ilusionarse con el resultado final de este film. Vale recordar que la carrera de Argento venía en una pendiente con flojos resultados como DRACULA 3D, GIALLO (un film un tanto estimable), LA TERZA MADRE y la tv-movie DO YOU LIKE HITCHCOCK ?
A priori, quizás lo más interesante de DARK GLASSES podría radicar en ese retorno creativo que se da entre Argento y Franco Ferrini, su histórico co-guionista con el que no trabajaba desde 2005. Pero hay más: leyendo la sinopsis, queda claro que las intenciones del cineasta están puestas en filmar un giallo puro, con semejanzas narrativas a EL GATO DE LAS NUEVE COLAS (1971), obra germinal de su carrera. La ceguera de sus protagonistas, y niños que deben ayudarlos a resolver un misterio.

El caso preciso de DARK GLASSES va sobre una prostituta que una noche comienza a ser perseguida por una camioneta y sufre un fatal accidente tras el cual pierdela vista. Del otro lado, muere una familia cuyo único sobreviviente es un niño. Ambos se unirán para sobrevivir al acecho del asesino que los persigue.

La secuencia de apertura de DARK GLASSES es disparatadamente notable. Diana, la protagonista, atraviesa en coche la ciudad. La gente sale a los balcones para mirar el eclipse. Entre el tumulto se dice que en el pasado se asociaba al eclipse con el fin del mundo o la maldad. Diana se coloca los anteojos negros para ver, aquellos que dan título al film, y que de alguna manera anticipan la tragedia que vivirá.
El encuadre del eclipse da paso al primer asesinato, funcionando como augurio de esa maldad latente.

La notable banda sonora de Arnaud Rebotini agiganta la fuerza de los acontecimientos, y se acopla perfecto a la puesta en escena de Argento, reposada, pero mucho más prolija e interesante visualmente que en sus últimas obras.

Las tramas del giallo nunca suelen ser rigurosas, y mucho menos en el cine de Argento, donde reinan los excesos y también las arbitrariedades. DARK GLASSES está lleno de ellas, pero a esta altura del partido (con 23 largometrajes y 81 años) nadie debería sentirse sorprendido o indignado.

La película es lo que es, y dentro de su lógica funciona bastante bien, al menos por los primeros 40 minutos. Su atractivo tal vez se vaya diluyendo cuando la narración se atasca en el campo.
Pareciera que allí se terminan las ideas. La psicología del asesino es demasiado superficial y poco atractiva. Ya no hay victimas a las que atacar, y solo queda esperar por un desenlace un tanto lánguido y predecible, dirigido en piloto automático.

DARK GLASSES es un buen regreso del cineasta italiano. Firme y más comprometido con el material. Tal vez estemos ante su mejor film desde EL JUGADOR (2004), y esa es una gran noticia para cualquier cinéfilo.

Opinión: Buena.


Ficha Técnica
Dirección: Dario Argento
Guión: Dario Argento, Franco Ferrini
Fotografía: Matteo Cocco
Edición: Flora Volpeliere
Sonido: Daniele Maraniello
Música: Arnaud Rebotini
Producción: Conchita Airoldi, Laurentina Guidotti
Compañía Productora: Urania Pictures
Intérpretes: Ilenia Pastorelli, Asia Argento, Andrea Zhang, Andrea Gherpelli, Mario Pirrello

The lost city, de Aaron Nee y Adam Nee.

Por Manuel Germano.

El pasado jueves llegó a las salas de cine «La ciudad perdida», una película de humor protagonizada por Sandra Bullock que logra entretener al espectador y sorprende por su frescura y originalidad: es un delirio y se hace cargo de ello sin pretensiones.

Bullock encarna a Loretta Sage, una escritora de novelas de romance cuyo personaje principal «Dash» (Channing Tatum) se ve envuelto en un sinfín de riesgos y desafíos de los que sale siempre ileso. Cómo en las novelas, la película relata la travesía que la escritora y Alan («Dash») se ven envueltos tras el secuestro de Loretta en manos de un excéntrico multimillonario (Daniel Radcliffe) que dice estar cerca de encontrar una antigua ciudad en una remota isla y necesita de la escritora para descifrar el lugar exacto donde este lugar se encontraría.

El conflicto principal, escapar con vida de esa isla, se sortea con muchísimo humor, escenas de acción, un guión divertido y simple que cumple con lo que se propone: divertir al espectador durante sus dos horas de duración, algo nada sencillo. La historia totalmente disparatada es coherente dentro de su argumento y no busca un objetivo distinto al de entretener.

Los personajes están muy bien delineados y dentro de sus estereotipos, cumplen con las expectativas. La elección del cast es muy atinada y la dupla Bullock – Tatum funciona en este tipo de producciones.

Una divertida propuesta para toda la familia, para olvidarse de los dramas y pasar un buen rato.

Opinión: Buena.

Dirigida por:
Aaron Nee, Adam Nee

​Elenco:
Sandra Bullock, Channing Tatum, Daniel Radcliffe, Brad Pitt

​Título Original:
The lost city

“Avec amour et acharnement”, de Claire Denis.

Por Fabio Albornoz.

Muchas veces solemos criticar la traducción de los títulos de las películas, ya sea por no representar la esencia de lo que se narra, o simplemente por develar demasiado.
El caso de la nueva película de Claire Denis me parece todo lo contrario. Su título en inglés es incluso más preciso y potente que el original (cuya traducción fidedigna en español sería “Con amor y determinación”).

Para el mercado internacional el nombre FIRE (“Fuego”), articula con mayor inteligencia todo lo que aborda el film. Claire Denis, -quien acaba de cumplir 78 años hace solo un puñado de días-, ha estrenado este año dos films en Berlín y Cannes respectivamente. Con «Avec amour…» , protagonizado por los excelsos Juliette Binoche (en su tercera colaboración con la cineasta) y Vincent Lindon, ganó el premio como Mejor directora.


La trama es por demás sencilla. Partimos desde un momento idílico: Sara y Jean se besan y nadan en aguas calmas. El silencio es absoluto. Lo primero que aparece es, evidentemente, el agua, lo que hace que cobre sentido el otro elemento al que hace alusión el título: fuego, lo que acontecerá (de manera simbólica) para arruinar esa estabilidad matrimonial.

Luego de unos breves planos, el filme se traslada a París, donde la pareja se encuentra recién llegada de sus vacaciones, sin embargo, al poco tiempo aparece una figura del pasado: François, un hombre con el que Sara estuvo enamorada durante mucho tiempo.

Allí tenemos la potencia narrativa de FIRE, una película que, viendo la carrera de Denis, se siente un tanto desprolija (técnica y narrativamente), poco sutil e impostada en sus búsquedas. Por momentos cuesta creerse este melodrama desatado en el que los personajes se mueven pura y exclusivamente por el vértigo de las pulsiones (sexuales y amorosas).

Cada escena parece estar planificada hacia el exceso, o bien hacia la confrontación actoral entre Binoche y Lindon. Ambos hacen un esfuerzo descomunal para sostener el trazo grueso y la pomposidad con la que se mueve la película. La cámara en mano de Claire Denis sigue siendo notable, registrando cuerpos y siluetas desnudos o besándose, pero cuando la puesta en escena se hace más esquemática parece perder rigor, ese que es tan habitual en su trayectoria.

Cuesta comprender el comportamiento de estos tres personajes, a fin de cuentas todo lo que sucede parece arbitrario y caprichoso. FIRE es un largometraje interesante, pero apurado (¿quizás los plazos de rodaje? ¿tal vez las fechas de presentación de festivales?) Nunca se sabrá.

La banda sonora de Stuart Staples también se siente reiterativa. Aparece para remarcar –demasiado- lo que es visible en imagen.

Por otra parte, Claire Denis se ve bastante interesada en temas colaterales como la actualidad del COVID (con algunos pequeños momentos casi documentales) o la inmigración. Los personajes recorren espacios con barbijos, y se hace mucha alusión al contexto pandémico. Y en el otro costado, el tema de los inmigrantes provenientes de Oriente, justificando allí también la subtrama con el problemático hijo de Jean.

Ninguna de estas ramas prospera demasiado en FIRE, y más bien terminan estorbando el desarrollo de un triángulo amoroso que comienza en el agua y luego atraviesa el fuego, pero que se siente pura superficie.

Una película decididamente menor de esa gran cineasta que es Claire Denis.

Opinión: Buena.

Ficha Técnica

Dirección: Claire Denis Guión: Christine Angot, Claire Denis Fotografía: Eric Gautier Edición: Emmanuelle Pencalet, Sandie Bompar, Guy Lecorne Diseño de Arte: Arnaud de Moleron Sonido: Jean-Paul Mugel Música: Tindersticks Producción: Olivier Delbosc Producción Ejecutiva: Emilien Bignon, Christine De Jekel Compañía Productora: Curiosa Films Intérpretes: Juliette Binoche, Vincent Lindon, Grégoire Colin.