Yorick, la mirada del bufón, de Fabricio Rotella.


Por Claudia Ferradas.

Yorick: el bufón con cuya calavera habla el príncipe Hamlet en el acto V de la gran tragedia Shakespeareana. La escena transcurre en el cementerio, donde Hamlet se reencuentra a escondidas con Horacio (no en el acto III, cuando Hamlet nos conmueve con su famoso soliloquio “ser o no ser…”, como muchos creen). Su única intervención en la obra de Shakespeare es a través del recuerdo del príncipe:

¡Ay, pobre Yorick! Yo le conocí, Horacio: era un hombre de una gracia infinita y de una fantasía portentosa. Mil veces me llevó a cuestas, y ahora, ¡qué horror siento al pensarlo!, a su vista se me revuelve el estómago. Aquí pendían aquellos labios que yo he besado no sé cuantas veces. ¿Qué se hicieron tus chanzas, tus piruetas, tus canciones, tus rasgos de buen humor, que hacían prorrumpir en una carcajada a toda la mesa? ¿Nada, ni un solo chiste siquiera para burlarte de tu propia mueca? ¿Qué hace ahí con la boca abierta? Vete al tocador de mi dama, y dile que, aunque se ponga el grueso de un dedo de afeite, ha de venir forzosamente a esta linda figura. Prueba a hacerla reír con eso.

¿Cómo imaginamos a ese bufón que tanto divirtió a la corte? ¿Por qué Hamlet guarda tan afectuosos recuerdos de él? Esta obra propone respuestas a esos interrogantes: es una precuela de la obra de Shakespeare, y divierte tanto como lo debe haber hecho el propio Yorick.

La trama se desarrolla antes del nacimiento del príncipe. El reino está en ruinas por una terrible peste, por deudas, por guerras –queda claro que cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia. El rey Hache, que sueña con ser aclamado como actor cómico, es un gobernante ineficiente obsesionado con hacer reír al pueblo. La reina Gerda intenta gobernar, pero es una alcohólica sonámbula. Yorick, el bufón sin gracia, fiel a la tradición del teatro shakespeareano, es quien marca el punto de vista y aporta, valga la ironía, un toque de cordura. Una noche de juerga, con toda su impronta carnavalesca, pondrá las jerarquías de cabeza y la obra de Shakespeare que conocemos tendrá otra lectura.

El texto de Fabricio Rotella es una comedia burlesca, por momentos disparatada, con toques escatológicos y metatextuales, donde cada uno de los personajes cobra, en las excelentes actuaciones, una dimensión caricaturesca que es a la vez patética y profundamente cómica. Nacho Bozzolo compone un Yorick entrañable, atrapado en sus circunstancias y en las voluntades de otros, que, como buen bufón, tiene mucho que enseñarnos. Bozzolo pasa de un tono intimista a un despliegue de teatro físico con fluidez y destreza. La escenografía, con su uso versátil de espacios y objetos, contribuye a crear climas con el apoyo de la iluminación y subraya la agilidad de la trama.

En síntesis, diremos con el príncipe Hamlet “¡Ay, pobre Yorick!” pero nos divertiremos mucho con el bufón de su infancia.

Ficha Técnico-artística.

TextoFabricio Rotella

ActúanNacho Bozzolo, Fernando De Rosa, Luciana Vieyra

EscenografíaAlfredo Aguirre

Diseño de vestuarioLuciana De Pinto

Diseño de lucesFernando Chacoma

Diseño sonoroIván Schuscheim

VisualesTurko González

FotografíaMariana Melinc

Diseño gráficoLucas Avigliano

Asistencia de direcciónStella Maris Previsdomini

PrensaValeria Franchi

Producción generalGisela Cantero

DirecciónFabricio Rotella

Datos de interés.

Duración: 70 minutos

Sábados 21:00 hs, del 30/4/2022 al 28/5/2022
Beckett Teatro

Guardia Vieja 3556 CABA

The lost city, de Aaron Nee y Adam Nee.

Por Manuel Germano.

El pasado jueves llegó a las salas de cine «La ciudad perdida», una película de humor protagonizada por Sandra Bullock que logra entretener al espectador y sorprende por su frescura y originalidad: es un delirio y se hace cargo de ello sin pretensiones.

Bullock encarna a Loretta Sage, una escritora de novelas de romance cuyo personaje principal «Dash» (Channing Tatum) se ve envuelto en un sinfín de riesgos y desafíos de los que sale siempre ileso. Cómo en las novelas, la película relata la travesía que la escritora y Alan («Dash») se ven envueltos tras el secuestro de Loretta en manos de un excéntrico multimillonario (Daniel Radcliffe) que dice estar cerca de encontrar una antigua ciudad en una remota isla y necesita de la escritora para descifrar el lugar exacto donde este lugar se encontraría.

El conflicto principal, escapar con vida de esa isla, se sortea con muchísimo humor, escenas de acción, un guión divertido y simple que cumple con lo que se propone: divertir al espectador durante sus dos horas de duración, algo nada sencillo. La historia totalmente disparatada es coherente dentro de su argumento y no busca un objetivo distinto al de entretener.

Los personajes están muy bien delineados y dentro de sus estereotipos, cumplen con las expectativas. La elección del cast es muy atinada y la dupla Bullock – Tatum funciona en este tipo de producciones.

Una divertida propuesta para toda la familia, para olvidarse de los dramas y pasar un buen rato.

Opinión: Buena.

Dirigida por:
Aaron Nee, Adam Nee

​Elenco:
Sandra Bullock, Channing Tatum, Daniel Radcliffe, Brad Pitt

​Título Original:
The lost city

Soul of a beast, de Lorenz Merz.

Por Manuel Germano.

El director suizo ganador del Leopardo de Plata por «Un dia y nada» (2008), presenta en el marco de este Bafici una historia sobre los amores desmedidos que llevan a los personajes a cruzar todo tipo de limite un triangulo amoroso que surge inesperadamente y genera en el protagonista de este film un cambio en su vida radical.

En «Soul of a beast» el espectador se traslada a los suburbios de Zurich (que bien podrían ser los suburbios de cualquier otra parte del mundo), dónde Gabriel se hace cargo como puede de su pequeño hijo mientras se va fiesta con sus amigos. En una de esas ocasiones conoce a Corey, la novia de su mejor amigo, de quién se enamora casi al instante. Deseo, amor, traición, ciertas tematicas de los triangulos amorosos aparecen aquí pero desde una mirada arriesgada, fuera de lo convencional.

El trabajo de edición, fotografía y sonido se armonizan de forma impecable y acompañan los multiples matices que el filme atraviesa, escenas de sexo, acción, violencia y tambien un juego de cámaras para captar la parte surrealista de esta película, ligada a lo salvaje y a las creencias. El uso de los planos cortos y la cámara en mano trasladan al espectador a esa Zurich oscura, peligrosa y casi catastrófica que el director desarrolla.

Lorenz Merz, quien se encontraba presente en la función a la cual asistió quien escribe estas lineas, aseguró que su pelicula es una historia «sencilla» sobre el amor y que le costó cuatro años poder llevar adelante, sin contar el tiempo en el que trabajó sobre el guion.

No cabe duda del trabajo de Merz en «Soul of a beast», su guión es preciso y a la vez feroz, por momentos sumamente romántico y también desgarrador. El director comentó que la historia fue basada en una experiencia personal, la pérdida de su mejor amigo cuando era muy joven. Sin duda esa carga emocional pudo ser trasladada a esta íntima y sólida película que pudo verse en el marco de este BAFICI.

Opinión: Muy buena.

Ficha técnica.

Dirección, Guión: Lorenz Merz Fotografía: Laszlo Ovlinsky, Fabian Kimoto Edición: Laszlo Ovlinsky Diseño de Arte: Nicole Hoesli Sonido: Oscar Van Hoogevest Música: Fatima Dunn, Julian Sartorius, Valentina Ovlinksy Producción: Simon Hesse, Lorenz Merz, Cyrill Gerber, Julien Wagner, Urs Fitze, Anke Beining-Wellhausen, Patrick Gantner Compañía Productora: Hesse Film, 8 Horses Intérpretes: Pablo Caprez, Ella Rumpf, Art Bllaca, Luna Wedler, Tonatiuh Radzi, Lolita Chammah, Angelique La Douce.

“Avec amour et acharnement”, de Claire Denis.

Por Fabio Albornoz.

Muchas veces solemos criticar la traducción de los títulos de las películas, ya sea por no representar la esencia de lo que se narra, o simplemente por develar demasiado.
El caso de la nueva película de Claire Denis me parece todo lo contrario. Su título en inglés es incluso más preciso y potente que el original (cuya traducción fidedigna en español sería “Con amor y determinación”).

Para el mercado internacional el nombre FIRE (“Fuego”), articula con mayor inteligencia todo lo que aborda el film. Claire Denis, -quien acaba de cumplir 78 años hace solo un puñado de días-, ha estrenado este año dos films en Berlín y Cannes respectivamente. Con «Avec amour…» , protagonizado por los excelsos Juliette Binoche (en su tercera colaboración con la cineasta) y Vincent Lindon, ganó el premio como Mejor directora.


La trama es por demás sencilla. Partimos desde un momento idílico: Sara y Jean se besan y nadan en aguas calmas. El silencio es absoluto. Lo primero que aparece es, evidentemente, el agua, lo que hace que cobre sentido el otro elemento al que hace alusión el título: fuego, lo que acontecerá (de manera simbólica) para arruinar esa estabilidad matrimonial.

Luego de unos breves planos, el filme se traslada a París, donde la pareja se encuentra recién llegada de sus vacaciones, sin embargo, al poco tiempo aparece una figura del pasado: François, un hombre con el que Sara estuvo enamorada durante mucho tiempo.

Allí tenemos la potencia narrativa de FIRE, una película que, viendo la carrera de Denis, se siente un tanto desprolija (técnica y narrativamente), poco sutil e impostada en sus búsquedas. Por momentos cuesta creerse este melodrama desatado en el que los personajes se mueven pura y exclusivamente por el vértigo de las pulsiones (sexuales y amorosas).

Cada escena parece estar planificada hacia el exceso, o bien hacia la confrontación actoral entre Binoche y Lindon. Ambos hacen un esfuerzo descomunal para sostener el trazo grueso y la pomposidad con la que se mueve la película. La cámara en mano de Claire Denis sigue siendo notable, registrando cuerpos y siluetas desnudos o besándose, pero cuando la puesta en escena se hace más esquemática parece perder rigor, ese que es tan habitual en su trayectoria.

Cuesta comprender el comportamiento de estos tres personajes, a fin de cuentas todo lo que sucede parece arbitrario y caprichoso. FIRE es un largometraje interesante, pero apurado (¿quizás los plazos de rodaje? ¿tal vez las fechas de presentación de festivales?) Nunca se sabrá.

La banda sonora de Stuart Staples también se siente reiterativa. Aparece para remarcar –demasiado- lo que es visible en imagen.

Por otra parte, Claire Denis se ve bastante interesada en temas colaterales como la actualidad del COVID (con algunos pequeños momentos casi documentales) o la inmigración. Los personajes recorren espacios con barbijos, y se hace mucha alusión al contexto pandémico. Y en el otro costado, el tema de los inmigrantes provenientes de Oriente, justificando allí también la subtrama con el problemático hijo de Jean.

Ninguna de estas ramas prospera demasiado en FIRE, y más bien terminan estorbando el desarrollo de un triángulo amoroso que comienza en el agua y luego atraviesa el fuego, pero que se siente pura superficie.

Una película decididamente menor de esa gran cineasta que es Claire Denis.

Opinión: Buena.

Ficha Técnica

Dirección: Claire Denis Guión: Christine Angot, Claire Denis Fotografía: Eric Gautier Edición: Emmanuelle Pencalet, Sandie Bompar, Guy Lecorne Diseño de Arte: Arnaud de Moleron Sonido: Jean-Paul Mugel Música: Tindersticks Producción: Olivier Delbosc Producción Ejecutiva: Emilien Bignon, Christine De Jekel Compañía Productora: Curiosa Films Intérpretes: Juliette Binoche, Vincent Lindon, Grégoire Colin.

A new apartment, de Szu-Wei Chen (BAFICI 23).

Por Manuel Germano.

Dentro de la categoría «Premiere internacional» se estrenó hoy en el BAFICI, y ya se encuentra disponible en la web por dos semanas, «A new apartment», un corto producido entre Taiwán y Estados Unidos que crea en sus breves 22 minutos una tensión muy sólida con un excelente uso de los recursos técnicos.

El director Szu-Wei Chen centra el relato de esta historia en una joven que logra comprar un departamento en un lujoso edificio, en el cual en principio no vive nadie más que ella hasta que descubre lo contrario. El devenir de este corto da un vuelco muy interesante en la trama, y del suspenso creado por los pasillos vacíos y limpios a la perfección, la historia se convierte en un drama social vinculado a la soledad, la imaginación de lo que deseamos y la angustia.

«A new apartment» utiliza el sonido fuera de campo (trabajo de Michael Cheung, Joshua Ka Wa Lu) para crear los climas que la historia necesita. Un corto interesante y muy bien desarrollado.

Funciones en el marco del BAFICI Función 1: Miércoles 20 de abril 12.15 h | El Cultural San Martín – Sala 2: Sarmiento 1551 |Función 2: Sábado 23 de abril 18.30 h | El Cultural San Martín – Sala 2: Sarmiento 1551 |Función 3: Miércoles 27 de abril 20.35 h | Cine Lorca – Sala 1: Av. Corrientes 1428 |

Función online gratuita: a partir del estreno en salas | Disponible por 2 semanas | Link

Ficha técnica.

Dirección, Guión, Edición: Szu-Wei Chen Fotografía: Danny Wang Diseño de Arte: Yunik Liu Sonido: Michael Cheung, Joshua Ka Wa Lu Música: Zhiyong Mike Li Producción: Tzu-Ya Wang, Szu-Wei Chen Producción Ejecutiva: Cheng Yi Ru Compañía Productora: Eternal Feast Productions Intérpretes: Phoebe Lin, Jake Hsu, Chin-Liang Liao, Yi-Ju Fang