Dark glasses, de Dario Argento.

Por Fabio Albornoz.

Uno de los mayores atractivos que nos ofrece la edición número 23 del BAFICI, es el estreno de la última película dirigida por el maestro Dario Argento (Suspiria, Rojo profundo), quien regresa luego de una década con DARK GLASSES.

Más allá del nombre del director, no había tantos motivos para ilusionarse con el resultado final de este film. Vale recordar que la carrera de Argento venía en una pendiente con flojos resultados como DRACULA 3D, GIALLO (un film un tanto estimable), LA TERZA MADRE y la tv-movie DO YOU LIKE HITCHCOCK ?
A priori, quizás lo más interesante de DARK GLASSES podría radicar en ese retorno creativo que se da entre Argento y Franco Ferrini, su histórico co-guionista con el que no trabajaba desde 2005. Pero hay más: leyendo la sinopsis, queda claro que las intenciones del cineasta están puestas en filmar un giallo puro, con semejanzas narrativas a EL GATO DE LAS NUEVE COLAS (1971), obra germinal de su carrera. La ceguera de sus protagonistas, y niños que deben ayudarlos a resolver un misterio.

El caso preciso de DARK GLASSES va sobre una prostituta que una noche comienza a ser perseguida por una camioneta y sufre un fatal accidente tras el cual pierdela vista. Del otro lado, muere una familia cuyo único sobreviviente es un niño. Ambos se unirán para sobrevivir al acecho del asesino que los persigue.

La secuencia de apertura de DARK GLASSES es disparatadamente notable. Diana, la protagonista, atraviesa en coche la ciudad. La gente sale a los balcones para mirar el eclipse. Entre el tumulto se dice que en el pasado se asociaba al eclipse con el fin del mundo o la maldad. Diana se coloca los anteojos negros para ver, aquellos que dan título al film, y que de alguna manera anticipan la tragedia que vivirá.
El encuadre del eclipse da paso al primer asesinato, funcionando como augurio de esa maldad latente.

La notable banda sonora de Arnaud Rebotini agiganta la fuerza de los acontecimientos, y se acopla perfecto a la puesta en escena de Argento, reposada, pero mucho más prolija e interesante visualmente que en sus últimas obras.

Las tramas del giallo nunca suelen ser rigurosas, y mucho menos en el cine de Argento, donde reinan los excesos y también las arbitrariedades. DARK GLASSES está lleno de ellas, pero a esta altura del partido (con 23 largometrajes y 81 años) nadie debería sentirse sorprendido o indignado.

La película es lo que es, y dentro de su lógica funciona bastante bien, al menos por los primeros 40 minutos. Su atractivo tal vez se vaya diluyendo cuando la narración se atasca en el campo.
Pareciera que allí se terminan las ideas. La psicología del asesino es demasiado superficial y poco atractiva. Ya no hay victimas a las que atacar, y solo queda esperar por un desenlace un tanto lánguido y predecible, dirigido en piloto automático.

DARK GLASSES es un buen regreso del cineasta italiano. Firme y más comprometido con el material. Tal vez estemos ante su mejor film desde EL JUGADOR (2004), y esa es una gran noticia para cualquier cinéfilo.

Opinión: Buena.


Ficha Técnica
Dirección: Dario Argento
Guión: Dario Argento, Franco Ferrini
Fotografía: Matteo Cocco
Edición: Flora Volpeliere
Sonido: Daniele Maraniello
Música: Arnaud Rebotini
Producción: Conchita Airoldi, Laurentina Guidotti
Compañía Productora: Urania Pictures
Intérpretes: Ilenia Pastorelli, Asia Argento, Andrea Zhang, Andrea Gherpelli, Mario Pirrello