«Al bárbaro le doy paz», de Pablo Gorlero.

Por Cecilia Della Croce.

“Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida” nos cantaba Mercedes Sosa desde uno de los versos de la Canción de las simples cosas que le pone palabras a la sensación de ir volviendo al teatro presencial después de la pausa de la pandemia, y más aún cuando se trata de Al bárbaro le doy paz, un estreno de la cartelera siempre atractiva del Teatro Picadero en esta temporada 2021.

Este nuevo musical, que cuenta con dramaturgia y dirección de Pablo Gorlero, es un homenaje a la poética de un ícono de la cultura argentina, María Elena Walsh, a diez años de su muerte. La puesta se apoya en cuatro personajes que de alguna manera representan diferentes facetas de la personalidad de la autora de buena parte del cancionero que forma parte de la niñez de varias generaciones de argentinos: el hombre niño (Mariano Magnífico), la que protesta (Déborah Turza), la enamorada (Flavia Pereda) y Magoya, mezcla de porteño de a pie y personaje de Sandrini (Julián Pucheta). Ellos proponen un juego en el que van recitando y evocando reflexiones y canciones del universo adulto (aunque no por ello exento de juego) de la María Elena lúcida, aguerrida, feminista y amante de la libertad por sobre coyunturas, miserias y mezquindades. 

Gorlero sigue la línea de De eso no se canta y se dispone a rescatar textos y canciones arrumbadas en los recovecos del olvido y condenadas a las listas negras de la censura, y el resultado es un varieté que se compone de una serie de viñetas y va ganando en intensidad gracias a la sólida performance de los cuatro artistas que están arriba del escenario, acompañados de músicos en vivo (Tito Vanini en percusión y Juan Ignacio López, quien además de estar a cargo de la dirección vocal y musical, acompaña en piano). El elenco alcanza momentos brillantes como en el cuadro de los bastones, en un tono mordaz que parece una suerte de cruza entre La Naranja Mecánica y All that Jazz, gracias a todo el histrionismo y las pinceladas de humor que aporta Julián Pucheta o la conmovedora interpretación de La Pájara Pinta a cargo de una cantante enorme e impecable como Déborah Turza, que revalida su título de ganadora del Hugo 2019 por Un mar oculto.   

CALIFICACIÓN: Muy buena.

Ficha artística.

Elenco: Mariano Magnífico, Flavia Pereda, Julián Pucheta, Déborah Turza.
Dramaturgia y Dirección: Pablo Gorlero
Dirección Vocal y Musical: Juan Ignacio López

Datos de interés.


Teatro Picadero – Funciones: martes a las 20hs
Localidades por Plateanet $ 1400.-

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