Almeida, Zingman y Cibrián: Comentario sobre tres obras en cartelera.
Por Manuel Germano.
Llegan los estrenos que apuntan a estar una temporada en la primera parte del año. En esta oportunidad les traigo tres obras que vi estas semanas, dos muy interesantes para apuntar, con entradas accesibles, y otra que si bien era bastante esperada por los seguidores del musical, no superó las expectativas.
“La fragilidad de las casas”, de Victoria Almeida, con Agustina Castro, Guadalupe Docampo, Facundo Livio Mejías y Julián Rodríguez Rona, en el precioso teatro Armenia (Armenia 1366, Palermo). En la obra se relata la historia de Casandra de acuerdo a las casas en las que vivió. Desde su infancia hasta su presente, los distintos espacios/hogares fueron construyendo la actual identidad del personaje principal, con algunos recuerdos felices y otros que prefiere olvidar. Su madre y las parejas que iban cambiando, la presencia de sus hermanos, las amistades y noviazgos de la juventud y la adultez. Todo lo que a una mujer puede sucederle se construye no solo a partir de la dramaturgia y la inteligente escenografía, que cambia de acuerdo a la casa en dónde se sitúa la obra, sino también por elementos técnicos como iluminación, música en vivo y decisiones de la puesta en escena que dialogan con otros lenguajes y construyen una estética con identidad propia. La obra es un coming of age que entretiene y permite reflexionar sobre algunos temas dramáticos de mayor densidad que encuentran cierto contrapunto en el tono cómico por el que también navega el material. Las entradas se consiguen por Alternativa.

“El ávido espectador”, de Alejandro Zingman, con dirección de Carolina Adamovsky. Estrenó el pasado jueves en el Teatro Nacional Cervantes la obra póstuma de Zingman, una comedia inteligente y ácida sobre el universo de los espectadores. Luego de una función de teatro, un grupo de amigos se reúne a cenar y charlar de la vida, y como ir al teatro es algo que los une hace tiempo, no faltará este tema en la conversación. El lenguaje de las artes escénicas, el de la pintura (una del grupo es artista visual, otra, actriz), el rol del espectador, el «éxito» y reconocimiento, y qué es lo que se aprecia o no en el arte son algunos de los ejes que recorre la obra, en una línea narrativa que tiene un desenlace en la trama interesante para pensar desde lo metateatral. La obra se ríe, con inteligencia y audacia, del espectador frecuente de teatro, siendo este el destinatario ideal del material. Un homenaje a las artes escénicas con un código de humor particular, que juega con la relación espectáculo-espectador y nos pone un espejo para vernos reflejados en ese lugar. La obra se presentará de jueves a domingo, a las 21 h, hasta el domingo 10 de mayo. El elenco está integrado por Carolina Adamovsky, Javier Lorenzo, Juliana Muras, Analía Sánchez, Mariano Sayavedra y Carolina Tejeda. Las entradas se consiguen por Alternativa, por la web del teatro, o en la boletería (Libertad 815).

“Aquí no podemos hacerlo”, de Pepe Cibrián. Se estrenó en el Teatro Regina una nueva versión del primer gran musical argentino (1978), con el protagónico de Matías Asenjo, quien se destaca entre sus compañeros, y un numeroso elenco. La obra relata lo que le sucede a un joven teatrista que desea estrenar su obra, más allá de ciertas complicaciones que deberá atravesar. ¿Será posible hacer la obra? ¿Cuentan con los recursos necesarios? ¿Están todos preparados? Con una clara referencia al musical “A chorus line”, la obra abre interrogantes y presenta a sus personajes a través de cuadros musicales corales e individuales. Queda expuesto cierto desequilibrio en las interpretaciones, tanto en la parte vocal como actoral. Las marcaciones de la dirección resultan estridentes, cayendo en lugares comunes y personajes estereotipados y exagerados. La temática es interesante y actual, con guiños a la realidad artística más que pertinentes, pero la dirección de actores y la dirección musical no lograron armonizar la fuerza y entrega (desmedida) de su elenco.


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