La verdadera historia de Ricardo III, dirigida por Calixto Bieito.
En traducción se suele decir que cada generación vuelve a traducir a los clásicos, no porque los clásicos cambien en su esencia, sino porque es necesario acercar el lenguaje con el que se cuentan sus historias a las nuevas generaciones de lectores. En el caso de La verdadera historia de Ricardo III, versión libre de Calixto Bieito sobre Ricardo III de William Shakespeare, la inmortal historia de este villano cuya deformidad física era expresión de una ambición y crueldad desmesuradas se cruza con el dato periodístico del hallazgo de los restos del rey Ricardo en un estacionamiento de Leicester en 2012. Con traducción de Lautaro Vilo, dramaturgia de Adrià Reixach y dirección del propio Calixto Bieito, esta vuelta de tuerca (en cierto modo comparable con las adaptaciones del genial Chame Buendía de Othelo y Medida por medida, aunque en otra cuerda dramática) se propone reeditar la reflexión sobre la sed desmedida de poder que plantea el gran dramaturgo británico y llegar a nuevas camadas de espectadores, salvando las distancias de lenguajes, geografías y siglos.
El proyecto surgió con la búsqueda de Joaquín Furriel que, tal vez inspirado por Alfredo Alcón como su mentor sobre las tablas, y después de protagonizar otro clásico shakesperiano (Hamlet en la temporada del Complejo Teatral de Bs As 2019), parece estar encaminando su carrera en esta etapa de madurez hacia el redescubrimiento de los clásicos y una exploración de su oficio de actor con profundidad y compromiso. Para eso convocó al dramaturgo español célebre por sus interpretaciones radicales de óperas clásicas y conocido en nuestros lares por haber dirigido la recordada puesta de La vida es sueño, de Calderón de la Barca (con Furriel y elenco, también en el Complejo en 2010).

Tras un arduo proceso de ensayos que se cataliza en una puesta que presta mucha atención a detalles de los rubros técnicos como vestuario y escenografía, y un poco a la manera de Hamilton, el celebrado musical histórico de Lin-Manuel Miranda, esta adaptación se pregunta “Who Tells Your Story?” (¿quién cuenta la historia/ nuestra historia?), y desnuda a los personajes, con sus motivaciones y sus miserias, mientras tejen sus intrigas y exponen sus demonios a la vista de todos.
La propuesta da lugar a un rico juego actoral a cargo de un elenco de “diez solistas” que es una verdadera selección de intérpretes de sobrada experiencia y solvencia en los escenarios: Luis Ziembrowski, Ingrid Pelicori, Belén Blanco, María Figueras, Marcos Montes, Luciano Suardi, Iván Moschner, Luis Herrera y Silvina Sabater. Imbuidos de esta visión en donde dialogan la grandilocuencia histórica y el minimalismo contemporáneo, este elenco de lujo se luce a lo largo de casi dos horas de intensidad y giros en el tono de la obra.
Furriel, a cargo de un jugado protagónico, brinda uno de sus trabajos más logrados, con gran entrega y despliegue de un abanico de matices, del sarcasmo al espanto y hasta cierto grado de cínico encanto, que hacen de su Ricardo III un villano, menos impostado y lejano, que podría estar dando vueltas entre nosotros.
MUY BUENA

FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA
Elenco:
Joaquín Furriel, Luis Ziembroski, Ingrid Pelicori, Belén Blanco, María Figueras, Marcos Montes, Luciano Suardi, Iván Moschner, Luis «Luisón» Herrera, Silvina Sabater
Ficha artístico-técnica
Traducción: Lautaro Vilo
Dramaturgia: Adrià Reixach
Dirección: Calixto Bieito
Diseño de video: Adrià Reixach
Música original y diseño sonoro: Janiv Oron
Diseño de iluminación: Calixto Bieito, Omar San Cristóbal
Diseño de vestuario: Paula Klein
Asistencia de vestuario: Camila Ferrín
Diseño de escenografía: Barbora Horáková Joly
Adaptación de la escenografía: Vanesa Abramovich
Asistencia de escenografía: Catalina Quetto, Adrià Reixach
TEATRO SAN MARTIN – Sala Martín Coronado
Dirección: Av. Corrientes 1530
Funciones: Miércoles a sábados, 20 horas.
Domingos, 19 horas
Duración: 110 minutos
Valor de las localidades: Platea $ 17.000
Pullman $ 12.000
Miércoles $ 10.000.
Sinopsis:
Agosto de 2012. En un estacionamiento de Leicester, debajo de un sector con una R marcada en el asfalto, son hallados los restos de Ricardo III. No es un lugar habitual para encontrar los restos de un rey enterrado. Así empieza nuestra historia: una disección, no solo del turbulento pero breve reinado de Ricardo, sino también de la maldad humana que, consciente o inconscientemente, forma parte de nuestra naturaleza biológica y psicológica. Ricardo, deforme y maquiavélico, tirano y sanguinario, nos recuerda que el mal forma parte de nuestra vida diaria, que el mal es inherente al ADN humano, que la maldad y la bondad anidan en el corazón del hombre. El infierno está vacío. Todos nuestros demonios están aquí.

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