Tirria, de Lucas Nine y Nancy Giampaolo.

Por Manuel Germano (@mangermano).

¿Qué sería de los Sobrado Alvear sin Hilario? Y, sobre todo, ¿qué pasaría si decidieran admitir frente al círculo al que creen aún pertenecer que han caído en desgracia y lo único que les queda son sus ropas y unas valijas gigantes que recorrieron el mundo? El honor del buen nombre, el deseo de la «abuela» que debe ser cumplido y el autoengaño los mantienen en carrera y, a la vez, ocultos. ¿Por cuánto tiempo?

El planteo de Tirria (animadversión, odio, rechazo) —escrita por Lucas Nine y Nancy Giampaolo, y reestrenada la semana pasada en el Metropolitan— se plasma como una comedia negra inteligente, delirante y muy bien escrita. Si bien algunas escenas, separadas por apagones totales, se vuelven repetitivas desde lo temático, esto no impide que la trama mantenga su fluidez e interés. El humor y la tragedia atraviesan la conciencia de clase, la mirada propia y ajena, la política (con algunos guiños intencionados a la coyuntura actual) y la decadencia patricia de una familia «puro humo» que no puede hacerse cargo de su propio destino; mucho menos de atender el teléfono que suena de vez en cuando, y que Hilario responde solo para sostener la mentira del viaje europeo.

Como obra grotesca, Tirria cumple con las características del género. Hay en los personajes una marcada dualidad (la lucha consigo mismos y la realidad que deben atravesar) y una caricaturización vinculada al patetismo en su forma de hablar y moverse en escena. También encontramos máscaras sociales —a punto de caer— que esconden el rostro individual: puertas afuera la apariencia y el «qué dirán», mientras que puertas adentro sucede la triste realidad que no quieren aceptar. El grotesco se acerca aquí a la tragicomedia, con una mezcla de farsa y tragedia tanto en los hechos como en la forma en que los personajes los perciben.

Diego Capusotto, Andrea Politti y Rafael Spregelburd se lucen en sus roles protagónicos, acompañados por Juano Arana, Daniel Berbedés, Eva Capusotto y Galo Politti, bajo dirección de Carlos Alberto Branca. El trío protagónico sostiene los climas que propone la trama, apoyado en una dramaturgia que combina humor, doble sentido, metáforas, alegorías y juegos lingüísticos. Capusotto, como Hilario, logra pasajes acertados donde el personaje muestra una faceta explosiva y totalmente distinta; una decisión arriesgada que responde al género y le sienta muy bien a este personaje contenido que por momentos se libera.

La hora y cuarenta de duración se hace sentir, considerando que ciertas situaciones tienden a reiterarse, pero esto se compensa con las excelentes actuaciones, una dramaturgia acertada e inteligencia y la dirección de actores, potenciada por un diseño de arte, escenografía y vestuario sumamente funcional a la propuesta.

DESDE EL 9 DE ENERO: VIERNES 22:00 HS – SÁBADOS 22:30 HS

Teatro METROPOLITAN. Entradas por PLATEANET

FICHA TECNICA:

ELENCO: Diego Capusotto, Andrea Politti, Rafael Spregelburd, Juano Arana, Daniel Berbedes, Eva Capusotto, Galo Politti
Autores: Lucas Nine y Nancy Giampaolo
Dirección: Carlos Alberto Branca
Asistente de director: Rosanna Pavarini
Asistente de dirección: Zulema Maider Villalonga
Diseño de escenografía: María José Besozzi
Asistente escenografía: Oscar Vázquez
Jefe de realización: José María Vergel
Asistentes: Federico González y Esteban Cisneros
Diseño de vestuario: Leticia Falcone
Realizadoras: María Esther Hombrao y María Fernanda Sánchez
Asistente de vestuario: Romina Paola Abregu
Diseño de iluminación: Carlos Branca y María José Besozzi
Diseño de arte: Lucas Nine
Prensa: Tommy Pashkus Agencia
Redes: Agencia Coral
Asistente de producción y escenario: Néstor Ariel Schaab
Coordinación de producción: Zulema Maider Villalonga
Producción General: Damián Sequeira


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