Sarmiento, la clase, de Juan Francisco Dasso.
Por Carla Leonardi.
En el escenario, a la derecha, un atril, y a la izquierda una mesa con agua y una silla. De la bruma espectral emerge Domingo Faustino Sarmiento, como un fantasma que se levanta 138 años después de su muerte para dictar una conferencia sobre su vida y obra en la Buenos Aires actual.
«Sarmiento, la clase«, con dramaturgia de Juan Francisco Dasso y dirección de Nicolás Dominici, es un monólogo dirigido al público como si fuera el asistente a esa conferencia. El protagonista aclara que no hablará sobre lo esperado, sino sobre nuestra actualidad, reivindicándose como alguien especial para hacerlo, dada la cantidad de calles, museos, trenes y estatuas que llevan su nombre, aunque se queje de la estatua de Rodin que lo representa como un gorila.
En esta era digital, Sarmiento nos interpela a recuperar el asombro y el placer por la lectura y el conocimiento, valores que él promovió con paciencia a lo largo de su vida. La conferencia es interrumpida varias veces por un celular, lo que introduce un contraste entre el pasado histórico y la actualidad.
El Sarmiento presentado no es un prócer impoluto, sino un personaje complejo y contradictorio. Las tarjetas con comentarios del público, que su asistente le muestra, van de halagos a críticas. Se aborda la polémica frase en su carta a Mitre donde decía “que no escatime en sangre de gauchos”, y se le cuestiona por la violencia hacia pueblos originarios. Sarmiento se defiende contextualizando dicha frase, admitiendo su posición autoritaria en la fundación del Estado-nación, entre civilización y barbarie.

La obra no busca exculparlo, sino mostrar sus luces y sombras, invitando al espectador a sacar sus propias conclusiones. Se destaca su legado en la construcción de ochocientas escuelas públicas, un acto de igualdad y ascenso social en tiempos de analfabetismo y migración.
El clímax llega cuando Sarmiento nos interpela sobre el abandono actual de la educación pública, que ha perdido su sentido original. Juan Leyrado da vida a un Sarmiento herido y apasionado, conmovedor y reflexivo.
«Sarmiento, la clase» tiene una dramaturgia sólida, corgada de humor y realismo, y evita caer en estereotipos. Juan Leyrado sostiene la obra con una caracterización orgánica y profunda. La obra cumple su objetivo: que el pasado interpele el presente y nos convoque a defender la educación pública, retomando el legado más significativo de Sarmiento.
Muy buena

FICHA TECNICA:
Juan Leyrado en
Sarmiento, la clase
Una obra de Juan Francisco Dasso
dirigida por Nicolás Dominici
Actriz: Carolina Oviedo
Diseño de maquillaje: German Perez
Iluminación: Fernando Chacoma
Vestuario: Pia Drugueri
Escenografía: Micaela Sleigh
Afiche: Manuel Leyrado
Prensa: Tommy Pashkus
Fotografía: Manuela González Mendiondo
Producción ejecutiva: Lucía Asurey, Ana Balduini
Producción general: Bárbara Lombardo, Sebastián Celoria y Luciano Leyrado
Información general:
Sala: Centro Cultural de la Cooperación – Sala Solidaridad
Sistema de venta: Alternativa Teatral
Salida a la venta de entradas: 15/02/26
Precio: $35.000
Fecha de estreno: 11/04/26
Abril: sábados – 22:00
Mayo: Viernes – 20:00 y Sábados – 22:00

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