La Ratonera, el clásico de Agatha Christie en el Teatro Liceo
Escribe Claudia Ferradas (@clauferradas)
El regreso de La Ratonera a la cartelera porteña ratifica la vigencia de la célebre obra de Agatha Christie, que se mantiene ininterrumpidamente en cartel en el West End de Londres desde hace 74 años. La pieza es un clásico del género policial, en particular del whodunnit (contracción de la expresión inglesa «Who done it?», que significa «¿Quién lo hizo?»). La trama se centra en la resolución de un enigma: descubrir la identidad del autor de un crimen, por lo general un asesinato, a menudo gracias al talento de un detective brillante.
En este caso, la acción se desarrolla en Monkswell Manor, una mansión recientemente convertida en una casa de huéspedes, donde un grupo de desconocidos quedan atrapados por una tormenta de nieve. La radio anuncia que se ha cometido un crimen en Londres. En medio de la tensión que crece en la sala, irrumpe un sargento de policía con el propósito de identificar al asesino entre los huéspedes, ya que todos los indicios hacen suponer que se encuentra en el hostal, dispuesto a asesinar a otras dos personas.
Un detalle revelador es el origen del propio título. La ratonera (The Mousetrap) remite al Acto III de Hamlet, donde el príncipe de Dinamarca llama precisamente así a la obra dentro de la obra con la que se propone probar la culpabilidad de su tío, asesino de su padre. Como en Shakespeare, la pieza de Christie funciona como un mecanismo diseñado para cercar al culpable, no sin una vuelta de tuerca que, como se solicita al final de la obra, mantendremos en estricto secreto.
La obra de teatro original que escribió Agatha Christie era una pieza radiofónica titulada Three Blind Mice (Tres ratones ciegos). Al adaptarla para el teatro, cambió su título por The Mousetrap para evitar conflictos con otra obra previa de nombre similar, pero la canción infantil tradicional inglesa llamada Three Blind Mice es una pista importante dentro de la obra y una señal ominosa y reiterada en su desarrollo.
En la versión que se presenta en el Teatro Liceo, González Gil se ciñe a las reglas del género y a la tradición escénica, recreando la Inglaterra de posguerra a través de la escenografía y de un vestuario de La Polilla que aporta a la caracterización. La iluminación realza los climas y los apagones marcan el pulso de la obra con efectividad.
La puesta no sorprende, con excepción de un video generado con inteligencia artificial al inicio de la función; un prólogo audiovisual que parece insinuar elementos surreales del género de terror, cosa que no se retoma en el resto de la obra. En cuanto al texto, llama la atención la traducción literal de vocablos como “pumpkin”, que se utiliza como término cariñoso para referirse a una pareja, algo así como “querida” y no “calabaza”, y las diversas pronunciaciones de nombres y lugares según quién las enuncie. Esto, agregado a la mala calidad de sonido de los mensajes radiales, lleva a cierta confusión al principio.
Se destaca el elenco, en particular las actuaciones femeninas, que componen personajes creíbles y complejos: Romina Gaetani comunica con fluidez las emociones cambiantes de la anfitriona y Malena Solda compone un personaje andrógino, misterioso, que aporta consistentemente al suspenso. Por su parte, Betiana Blum maneja los toques de comedia con experimentada maestría escénica, en un personaje que le queda a medida. El humor irónico, tan típico de la dramaturgia británica, se hace presente, a veces desdibujando el suspenso, como en el caso de la caricaturización del personaje de un extranjero excéntrico a cargo de Carlos Belloso.

Saludo final de la función de prensa de La Ratonera
En definitiva, La Ratonera en el bello entorno del Teatro Liceo es un clásico narrado con oficio que cumple con las expectativas de los amantes del género de manera efectiva aunque sin correr riesgos. Seguramente será un éxito de público por el destacado elenco y porque reafirma una tradición teatral que no pierde vigencia.

MUY BUENA
Ficha artístico técnica
Libro: Agatha Christie.
Adaptación y dirección: Manuel González Gil.
Elenco: Carlos Belloso, Betiana Blum, Ludovico Di Santo, Romina Gaetani, Andrés Gil, Walter Quiroz, Carlos Santamaría y Malena Solda.
Música original: Martín Bianchedi.
Escenografía: Lula Rojo.
Iluminación: Matías Sendón.
Vestuario: La Polilla.
Video: Juan Ripari.
Producción: Faroni Producciones, Juan Manuel Caballé y Tomás Rottemberg.
TEATRO LICEO – Rivadavia 1499 – Congreso, CABA
Funciones: miércoles a viernes, a las 20hs; sábados, a las 19 y a las 21.30 hs; domingos, a las 19hs.
Duración: 100 minutos.

Deja un comentario