Teatro: “El año de Ricardo”, de Angélica Lidell.

Por Claudia Ferradas.

La dramaturga española Angélica Liddell ha creado un monstruo, un monstruo que ya desde su nombre remite al Ricardo III de Shakespeare y su repugnante ambición por el poder a cualquier precio, pero que en su atemporalidad simbólica nos resulta contemporáneo y familiar. La obra, que subió a escena en España en diciembre de 2005 con la autora en el papel de Ricardo, se estructura sobre viñetas en las que cuerpo y poder, corrupción y ambición, cinismo y venganza, motivos tan shakespeareanos, despliegan su perturbadora actualidad.

En el texto original hay solo dos personajes: Ricardo y Catesby, su asistente, un adulador mudo que obedece sin cuestionar. En la puesta dirigida por Mariano Stolkiner en el teatro El extranjero, se agrega una cantante cuyas canciones, bellamente interpretadas, agregan capas de sentido al texto y son muy efectivas en la creación de climas, combinadas con el uso de video, que por momentos nos invita a participar de un karaoke. En esta puesta, Catesby está disfrazado de Osito Cariñoso, uno de esos personajes infantiles que quizás la audiencia recordará en alguna calle céntrica de un balneario invitando a los chicos a jugar con “fichines”. El disfraz, sumado al vestuario de la cantante, que remite a una  animadora de programa de entretenimientos o personaje de manga, resalta el absurdo del discurso totalitario, cínico y corrupto de Ricardo, que se legitima en las fisuras de las democracias, apela al infantilismo de los votantes y  aumenta su poder hasta niveles impensados. 

Las excelentes actuaciones de Horacio Marassi Alejandro Vizzotti involucran a la audiencia en un crescendo que por momentos resulta insoportable, porque nos reconocemos en las situaciones al punto de sentirnos el público dentro de la obra, destinatarios de la campaña electoral de ese hombre cuyo cuerpo, cada vez más enfermo y deformado, es un microcosmos que refleja el estado del cuerpo político –esa cosmogonía en la que Shakespeare insistiera tantas veces.

Grotesca, explícita, la obra nos interpela con un llamado a la toma de consciencia. Una vez más, el teatro levanta el espejo para que se mire la naturaleza, como diría Hamlet, y en tiempos de pandemia y aforos reducidos, agradecemos el convivio que El extranjero pone a nuestra disposición para conmovernos y llamarnos a la reflexión.   

Opinión: Muy buena

FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA

Autoría: Angélica Liddell

Actúan: Magdalena Huberman, Horacio Marassi, Alejandro Vizzotti

Voz en Off: Maya Stolkiner

Iluminación: Julio López

Diseño de vestuario: Gabriella Gerdelics

Diseño de espacio: Magali Acha

Diseño sonoro: Rafael Sucheras

Realización de video: Marcel Cluzet, Mariano Stolkiner

Edición de video: Magdalena Huberman

Música: Rafael Sucheras

Fotografía: Esteban Widkicky

Asistencia de dirección: Ignacio Arroyo, Eleonora DI Bello

Producción: El Balcón De Meursault

Colaboración artística: Luis Yama

Coreografía: Magdalena Huberman

Dirección: Mariano Stolkiner

Datos de interés.

Duración: 80 minutos

El extranjero: Valentín Gómez 3378 , CABA

Jueves, viernes y sábados 20.30

Localidades por Alternativa Teatral

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