País amargo, de Constantia Soteriou y Alfredo Staffolani
Por Carla Leonardi.
El prólogo nos presenta el relato de breves escenas de ficción testimonial vividas por mujeres en la época de la dictadura, y son estas cinco actrices quienes luego suben al escenario a interpretar los personajes de País Amargo, obra de la escritora y dramaturga chipriota Constantia Soteriou. Vemos así que ese prólogo es una intervención del director argentino Alfredo Staffolani sobre el texto de Soteriou, con el fin de tender puentes entre nuestra experiencia y la chipriota.
País Amargo se configura en 2025 a partir de los Diálogos teatrales entre la Unión Europea y el Complejo Teatral de Buenos Aires, y así bascula entre la ficción testimonial, el musical de tono trágico y la elegía que recuerda a las víctimas y a los sobrevivientes de guerra.
El contexto de País Amargo es la división en dos de Chipre, acaecida en 1974, tras el golpe de Estado de Grecia y la contraofensiva de Turquía, en una guerra que dejó más de dos mil desaparecidos. Así, cuatro mujeres acompañan a Spasoula (Florencia Bergallo) en su agonía final, que surge del dolor de haber perdido a su hijo, quien, como joven rebelde e ingenuo, se alistó en el ejército. Estas mujeres se han hecho amigas en las marchas en pedido de búsqueda y restitución de los cuerpos de los hombres de sus vidas (padres, hijos, esposos o hermanos) que se encuentran desaparecidos. Narran así sus desventuras: que un esposo sea entregado y descrito como “unos pocos restos óseos” en el caso de María (Laura Nevole); que hayan tenido que comenzar a trabajar para subsistir; que ligarse afectivamente a un hombre sea el problema de poder perderlo pronto; que se tenga que pasar por la doble desaparición, la de la desidia y la del abandono de la búsqueda por parte del Estado; y que se pueda agonizar del dolor inconmensurable e inenarrable de enterrar al hijo inocente. Pero también estas mujeres narran el encuentro en la amistad, en esa cadena de brazos donde se tienen entre sí y encuentran la fuerza para seguir luchando.
El acierto de la obra es no plantear los testimonios de ficción como monólogos sucesivos que podrían resultar monótonos y cansinos; en cambio, crean alrededor de ellos una dimensión teatral que está dada por el diseño de iluminación, en el que predomina el rojo (que da cuenta del pathos que atraviesan estas mujeres), por las canciones que funcionan como descanso entre escenas y también con fines narrativos, por el diseño de vestuario en negro que evoca el luto y por el uso del videoarte, proyectando imágenes que contextúan el texto teatral y también introducen el primer plano testimonial que acerca la experiencia al espectador. Los paralelos con la experiencia argentina de las Madres y Abuelas, que aquí siguen buscando a sus hijos y nietos, se logran y aprecian en la recreación de las marchas, portando las fotos con la esperanza de encontrarlos y el tesón de no olvidarlos, y también en las rondas con que se desplazan las actrices en el escenario.
País Amargo juega así con el teatro como territorio de resonancias, de encuentros y entrecruzamientos posibles en la común experiencia humana del dolor, de la memoria y la justicia en contextos de guerras o genocidios, y también como espacio en el cual poder transformar algo de la amargura en belleza estética. Por ello, puede leerse ante todo como un hermoso poema-homenaje al gesto de coraje de las Antígonas de hoy y de siempre.
Calificación: Buena.

Funciones: Jueves a domingos, 20 horas
Duración: 60 minutos
Valor de las localidades: Platea $ 18.000 jueves $ 12.000
Dónde: Teatro Sarmiento.
Elenco
Florencia Bergallo
Laura Nevole
Julia Gárriz
Eugenia López
Lola Sierra
Músico en escena
Guillermo Barbuto
ficha artístico-técnica
Dirección Alfredo Staffolani
Diseño de escenografía Rodrigo González Garillo
Diseño de vestuario Laura Staffolani
Diseño de iluminación Ricardo Sica
Música original, diseño sonoro y de video Guillermo Barbuto
Diseño de movimiento Martín Piliponsky
Colaboración artística Fabio Petrucci
Dramaturgista Juan Pablo Chiodi
Asistencia de iluminación Diego Becker

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