La intérprete, unipersonal protagonizado por Eleonora Wexler
Escribe Cecilia Della Croce (IG @cecidepalermook)
Desde su estreno hace un mes, La intérprete, el unipersonal escrito y dirigido por Francisco Lumerman y protagonizado por Eleonora Wexler, viene agotando las localidades. El boca a boca fomenta cierta intriga que se construye desde el título y que alimenta la curiosidad y las ganas de ir a ver de qué se trata este fenómeno teatral que se presenta en el Teatro Escuela Moscú, en el barrio de Villa Crespo, los miércoles a las 20:30hs.
La escueta sinopsis de esta original comedia dramática solo nos devela unas cuantas líneas a modo de síntesis argumental: «Antonia está maldita. Se lo vaticinó su madre una tarde cuando volvía de la escuela. Ahora está encerrada en un país remoto en medio de una gira como intérprete. Se la acusa de matar al presidente, pero ella solo se dedicó a amar y a traducir». El resto depende del minucioso trabajo del dramaturgo que se encargará de ir desgranando poco a poco una trama en la que no falta el condimento de alguna pincelada de misterio y realismo mágico.
El foco de esta delicada pieza está en Antonia, interpretada de manera soberbia por Eleonora Wexler, una actriz a la que siempre es un placer ver en escena. Eleonora va hilvanando con maestría los retazos que componen la personalidad de esta mujer encorsetada por ese trajecito impecable y tan profesional, que funciona como armadura y representa los mandatos atávicos de una madre que la empujó a dominar sus «peligrosos» sentimientos. Antonia se interna en el universo de los idiomas como ejercicio meramente intelectual y se entrena para «hacer que su mundo sea un poco más frío», más controlado y más vacío, hasta convertirse en una suerte de estatua viviente. Como intérprete pretende encarnar a la perfección el rol de un mero canal, un conducto totalmente privado de subjetividad, que se encarga de transmitir mensajes ajenos casi con la precisión y la eficacia de una máquina. El problema es que en ese proceso se olvida de su parte humana, de sus pasiones y sus miedos, que empiezan a brotar, desatados, y le «desordenan la cabeza». Como una versión diplomática de la Increíble Hulk, Antonia se empieza a deshilachar y su atuendo/ escudo perfecto se hace girones que quedan desparramados por el escenario.
Desde el ascético cubículo de una celda sin tiempo ni lugar, La intérprete trabaja con la dualidad de tejer una trama donde se combina el mundo de una profesional de las palabras y la complicada psiquis de esta mujer que habita más de una lengua para evitar hacerse cargo de lo que siente, con el oficio de ser canal de un personaje complejo e intrigante sobre el escenario, y en las dos acepciones se luce el extraordinario trabajo de la dupla de dramaturgo y actriz: Lumerman/ Wexler. Aplausos para ambos, y para todo el equipo a cargo de la producción de uno de los éxitos de la temporada.
MUY BUENA


FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA
Actuación: Eleonora Wexler
Diseño de escenografía: Rodrigo Gonzalez Garillo
Diseño de vestuario: Paola Delgado
Diseño de iluminación: Ricardo Sica
Diseño sonoro / Música original: Guadalupe Otheguy
Fotografía: Alejandra López
Diseño gráfico: Sergio Calvo
Prensa y difusión: Caro Alfonso
Asistencia de dirección: Fabiana Ferrada
Producción ejecutiva: Romina Ciera
Dirección de producción: Romina Chepe
Dramaturgia y dirección: Francisco Lumerman
MOSCÚ TEATRO ESCUELA
Dirección: Juan Ramírez de Velasco 535, Villa Crespo – CABA
Funciones: miércoles a las 20:30hs.
Duración: 70 minutos
Entradas x Alternativa Teatral

La dupla de dramaturgo y actriz: Lumerman/ Wexler
(Foto: Alejandra López)

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