Billy Elliot, el Musical en el Teatro Ópera

Escribe Cecilia Della Croce (@cecidepalermook)

Billy Elliot llegó hasta nosotros primero como una película dramática, escrita por Lee Hall y dirigida por el inglés Stephen Daldry en el año 2000. La historia, que tiene lugar en un pueblo minero del norte de Inglaterra durante una famosa huelga contra el gobierno de Margaret Thatcher a mediados de los años 80, se centra en Billy, un preadolescente que descubre que quiere cambiar los guantes de box por clases de ballet para convertirse en bailarín profesional. Cinco años después del estreno de la película, el mismo guionista de la versión original adaptó su guion y lo transformó en un multipremiado musical (para el que además escribió las letras de las canciones con música compuesta por Elton John), que tuvo su debut en el West End londinense en 2005.

Este lunes, en el imponente Teatro Ópera, vivimos la magnífica experiencia de asistir a la gala de prensa de Billy Elliot, el Musical, made in Argentina, con adaptación de Lautaro Vilo y Rubén Szuchmacher (quien también está a cargo de la dirección general), adaptación de las letras a cargo de Marcelo Kotliar, dirección musical de Gaby Goldman (quien además dirige la orquesta de nueve músicos en vivo), y la dirección coreográfica de Gustavo Wons, en esta maravillosa producción de Diego y Omar Romay.

Más allá de los prestigiosos nombres de quienes están detrás de escena en esta puesta, este potente y conmovedor mensaje llega al corazón gracias a las interpretaciones de un elenco maravilloso. En la función que disfrutamos este lunes nos tocó ver al Elenco Rojo, con Joaquín Mondino Formicelli como Billy, un joven intérprete de un talento enorme que brindó una performance increíble. Particularmente, Joaco deslumbra en varios pasajes: el cuadro de tap del primer acto, junto al genial Lautaro Muro López como Michael; el pasaje de danza con la música El lago de los cisnes, de Tchaikovski, junto con el brillante bailarín y coreógrafo cordobés Braian Mansilla; o el solo “eléctrico” de la audición, por nombrar solo algunas escenas de gran impacto emotivo y de exquisita belleza.

El elenco adulto y el ensamble acompañan con sólidas actuaciones, entre las que se destacan Iñaki Agustín como el pianista de las clases de ballet del club de barrio; una cantante excepcional como Deborah Tursa, en el rol de la madre, que emociona hasta las lágrimas en el dueto de la carta (interpretando junto a la Perlusky una delicada melodía que nos trae reminiscencias del tema de Cosette en Los Miserables); y Alejandra Perlusky como la Sra. Wilkinson, con un papel a la medida de su enorme talento, que le hace justicia a su destacada trayectoria en los musicales.

La extraordinaria puesta local acierta al mostrar el conflicto social como trasfondo del conflicto personal de este chico en la difícil etapa de su transición hacia la adultez. Billy enfrenta la disyuntiva de heredar el trabajo de su padre o luchar por abrirse camino y elegir otro futuro, lejos de su pueblo natal, para abrazar el poder transformador del arte (en este caso, la danza). Él es el emergente de una comunidad que cuando logra entender, se convierte en sostén desde el orgullo y la solidaridad. En ese camino, el protagonista descubre que puede optar por la libertad de convertirse en quien realmente es, oyendo la voz de su pasión que clama desde su fuero íntimo, a pesar de un contexto de crisis y de los prejuicios, incluso ante la ausencia de referentes, lo que lo lleva a buscar la manera de poder trazar una senda propia. Billy nos demuestra que más allá de la realidad gris que nos rodea y que parece sumergirnos en un mar de dudas, nadie nos puede quitar el derecho a buscar una salida hacia la luz y la felicidad, a pesar de todo.

En esta impresionante temporada 2026 en la que la calle Corrientes es un derroche de marquesinas rutilantes con títulos internacionales, Billy Elliot, el musical se presenta como un lujo, por su excelencia en contenido y factura. Es, sin dudas, un verdadero acontecimiento teatral que nos regala la posibilidad de disfrutar de una historia conmovedora, contada a puro corazón y con calidad superlativa en una de las capitales del teatro del mundo, nuestra querida ciudad de Buenos Aires. Imperdible.

EXCELENTE

Elenco:

Billy: Joaquín Mondino Formichelli (Elenco Rojo)

Mateo Tognolotti, Franco Molozaj, Berni Banchero y Lucio Scavino.

Jackie Elliot (Padre): Osvaldo Laport

Mrs. Wilkinson (Profesora de danza): Alejandra Perlusky.

Jenny Elliot (Madre): Deborah Turza.

Tonny Elliot (Hermano): Sancha Bercovich.

Abuela: Graciela Pal.

Mr. Braithwaite (Pianista): Iñaki Agustín

George: Alfredo Castellani.

Teatro OPERA

Duración: 2 horas y 30 minutos (incluye intervalo)

Únicas 8 semanas.

Funciones y entradas: https://www.ticketek.com.ar/billy-elliot/teatro-opera


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