36° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata: «Mad God» de Phil Tippett. (Sección Hora Cero).

Por Fabio Albornoz.

La historia detrás de la concepción de “Mad God” es épica. Uno de esos proyectos titánicos e imposibles, cuya mera existencia exige un despliegue de producción que lleva años de trabajo.

Phil Tippett es uno de los más grandes creadores de efectos visuales en Hollywood. Participó en sagas como las de “Star Wars”, “Jurassic Park”, “RoboCop” e “Indiana Jones”, que le valieron ser nominado al Óscar en seis oportunidades (ganando dos). Entre medio de los arduos logros visuales que requerían las super producciones, Tippett fue iniciando un trabajo silencioso y solitario, que se prolongó durante 30 años (con 3 cortometrajes en el medio), y que hoy tienen como resultado este largometraje de poco más de 70 minutos.

Bajo la técnica del stop-motion, pero mezclando una infinidad de texturas que van desde la robótica, los efectos digitales, y algunas imágenes reales, “Mad God” se construye bajo una hibridez
tan desquiciada, como la mayoría de los conceptos que brotan de ella.

En una entrevista, Tippett decía que, durante años, cada vez que se despertaba, escribía en una libreta sus sueños e inquietudes. Ellas mismas son las que le dan forma a este film, cuya narración
avanza a través de un efecto de “ensoñación”. Imágenes tortuosas de un mundo postapocalíptico que fue dejado a la deriva por Dios. No hay en verdad, ningún hilo narrativo que podamos seguir con claridad. El marco que Tippett nos da para sostenernos, radica en ese cartel inicial, en donde se explicita el enojo y la
condena a la que somete Dios a la humanidad. A partir de allí no habrá diálogos ni acciones que clarifiquen lo que ocurre. Tippett nos regala un trip existencial, repleto de simbologías indescifrables. El espectador se sumerge en una especie de infierno que quizás alguna vez fue la Tierra (o algo parecido a ella), pero de la que queda poco más que criaturas deformes que evolucionaron bajo un tormento insoslayable.

Almas en pena, dentro de un mundo cargado de vicios y violencia. “Mad God” es una película en la que hay que entrar y dejarse llevar. Su libertad argumental y
estilística hacen que excluya a buena parte de los espectadores, pero como se suele decir, hay películas que fueron concebidas para ser sentidas, y esta es una de ellas.

Opinión: Muy buena.

Año / País: 2021 / Estados Unidos Estados Unidos Título original: Mad God .Duración
83 min. Guion Phil Tippett Música Pray for Rain. Fotografía Animación, Chris Morley, Phil Tippett. ProductoraTippett Studio

Cine: «Midsommar» de Ari Aster.

Por Fabio Albornoz.

Ari Aster ha creado una nueva grieta entre los cinéfilos. Su ópera prima, “Hereditary”, estrenada hace apenas un año, ya había sembrado una especie de polémica que no fue ajena a los propios amantes del género. Aster presenta una fuerte carga dramática e intelectual que muchas veces puede hacer que el espectador se sienta estafado.

Es interesante lo que hace este realizador neoyorquino, perteneciente a una nueva generación de cineastas que ya están pisando fuerte en la industria, generando nuevas cosas que escapan a las vías más convencionales del género. Jordan Peele, Ari Aster y Robert Eggers son indudablemente una tríada bastante gloriosa en la que podemos tener grandes expectativas de aquí a futuro.

Este 2019 luego de tantas demoras regresa con su segunda (y muy esperada) película: “Midsommar”, que nació directamente para sembrar un nuevo debate en el ambiente del cine: El film se centra en Dani, una joven que ha perdido trágicamente a sus padres y hermana. Chirs, su novio, le propondrá unirse a unas vacaciones en Suecia con su grupo de amigos. El objetivo, además de despejarse, es que uno de ellos pueda preparar su tesis centrada en un festival de verano que se celebra cada 90 años en la aldea donde se hospedaran.

Los rituales terroríficos empiezan a desarrollarse, y enseguida Dani sospecha de que hay algo más oscuro detrás de todo eso.»Midsommar» es un viaje extenso, agotador y exigente, que retoma algunas ideas ya trabajadas por Ari Aster en su excelente ópera prima «Hereditary». Nuevamente el dolor y la tragedia dan paso al terror. Aunque en este caso, se ajusta un poco más a lo que sería la fábula adulta.

Una genial Florence Pugh transita este viaje reparador para superar la pérdida de su familia, y la inminente conclusión de una relación tan tóxica como frágil. Pugh representa la esencia perfecta de lo infantil, inocente y a la vez totalmente maduro. La tragedia la hizo crecer.

El primer plano nos anticipa de principio a fin lo que sucederá en la película. Se abre el telón, y nos sumergimos de entrada con planos que chocan mundos radicalmente opuestos que funcionarán como binomios del film. Por un lado, el bosque nevado (la fábula, el lugar reparador, la tranquilidad, donde los lazos humanos importan). Del otro, el bullicio de la ciudad dominada por el aparato tecnológico y la absoluta desconexión humana.

A partir de ahí, se puede diferenciar la estructura en dos grandes bloques. Los primeros 40′ abarcan el drama personal. Se trata de un bloque oscuro, solemne y desgarrador. Lo confronta una segunda mitad que parece otra película, con distintas búsquedas. La primera parte es sencillamente extraordinaria. Una vez llegados a Suecia, Aster se desata y el film se transforma en uno extremadamente colorido, diurno, alucinógeno y hasta por momentos graciosos. Ahí explorará el día a día de esta secta, con sus rituales y métodos peculiares.

«Midsommar» da paso a situaciones gratuitas que bordean entre lo ridiculo, desconcertante y perturbador. Se empieza a deslizar una especie de comedia negra que se burla de sus propios mecanismos, y ese parece el verdadero resumen: un cóctel indescifrable y muy fascinante a la vez.

A pesar de la presencia de la secta, Aster ofrece una mirada curiosamente optimista. Este lugar es construido como algo idílico, un espacio donde la protagonista puede llegar a encontrar una nueva familia que la respete y cuide. ¿Por qué negarlo? Es caprichosa en muchas decisiones, y Aster se regodea dentro de un cine más pretencioso. Pero es un realizador con sobrado talento (más como director que como guionista).

No es una película redonda. Le falta una vuelta de tuerca al guión, algo que rompa con lo esperable. Se acomoda en una rutina y nunca acaba de despegar del todo. Los 150 minutos que dura, se sienten, y son un capricho más dentro de los tantos que tiene la cinta. Con un metraje menor y sin esa repetición en algunas acciones demasiado ensanchadas, hubiese funcionado de forma más eficaz, no hay dudas.

Ari Aster ha vuelto a crear algo que es mínimamente interesante, por momentos irritante, genial y finalmente agotador. Una propuesta mucho más radical que «Hereditary«, y también mayormente detestable para sus detractores. «Midsommar» es la unión de piezas heterogéneas entre sí, totalmente atravesadas y fusionadas por el drama. Un muy buen segundo largometraje, imposible de encasillar, pero que augura en Aster la figura de alguien que tiene mucho para decir.

Opinión: Muy buena.

Ficha técnico artística

Título original: Midsommar

Duración:145

Dirección: Ari Aster

Guión: Ari Aster

Música: Bobby Krlic

Fotografía:Pawel Pogorzelski

Reparto: Florence Pugh, Jack Reynor, Will Poulter, William Jackson Harper, Ellora Torchia, Archie Madekwe, Vilhelm Blomgren, Julia Ragnarsson, Anna Åström, Anki Larsson, Lars Väringer, Katarina Weidhagen van Hal, Isabelle Grill

Productora: Coproducción Estados Unidos-Suecia-Hungría; B-Reel Films / Parts and Labor. Distribuida por A24

Cine: «Anabelle 3: viene a casa», de Gary Dauberman

Por Fabio Albornoz.

Desde su estreno en 2013, la franquicia iniciada por “El conjuro” sigue dando enormes réditos económicos. James Wan ha construido un universo que amalgama nuevas historias y personajes en cada una de sus películas, motivo que le permite seguir sobreviviendo en el tiempo.

Con 7 films en 6 años, ya se ha abierto el abanico a spin-offs de la muñeca Annabelle, la monja de “El conjuro 2” e incluso una inmersión a la cultura mexicana con la leyenda de la ‘Llorona’. “Annabelle” es la primera trilogía que ya se formó. La mediocre primera entrega dirigida por John Leonetti terminó sirviendo como puntapié para que David Sandberg consiga una sólida segunda entrega que ordenó los papeles. Ahora, uno de los estrenos fuertes del período de invierno (verano en Estados Unidos) es la tercera parte, “Annabelle 3: Viene a casa”.

La dirección y el guión son de Gary Dauberman, un debutante como director, pero experimentado como guionista, que ya había sido uno de los responsables de escribir el libreto de “It” (2017), y las
dos anteriores entregas de “Annabelle”.

En esta nueva película, el matrimonio de los Warren decide llevarse la muñeca Annabelle para evitar que cause mayores estragos. La encierran bajo llave en la sala de objetos poseídos de su casa. Una noche, la pequeña hija de los Warren queda al cuidado de su niñera, quien por un descuido de
su amiga acaba liberando a poderosos espíritus malignos que merodearan la casa.

La trilogía va de menos a más, eso está claro. Luego de la mejoría registrada en la segunda cinta, Gary Dauberman pone toda la carne al asador y nos ofrece una montaña rusa de emociones.
Annabelle 3: Viene a casa” transcurre toda en el interior de la vivienda de los Warren, con un aire ligero, despreocupado y tremendamente disfrutable. Inscribiéndose al subgénero de niñeras de los años 80’, Dauberman filma una cinta clásica, con ecos a series juveniles de terror como “Escalofríos”.

Pero la cuestión aquí es que se trata de una película que prioriza constantemente la construcción de atmósferas por sobre el jumpscare gratuito, un exceso al que habitualmente pueden llegar a caer producciones como esta. Dauberman busca los movimientos y las angulaciones necesarias para no caer en lo obvio, en lo banal.
Los Warren no son parte de esta aventura, y eso hace mucho más interesante toda la cuestión. El conflicto pasan a sufrirlo dos adolescentes y una niña que no poseen ningún tipo de conocimiento sobre demonios.

Probablemente se trate de un film algo edulcorado, con apenas violencia y un empaque casi para toda la familia, pero “Annabelle 3: Viene a casa” es una muy buena variante dentro de una trilogía en franco crecimiento. Una de las mejores películas de terror del 2019.

Opinión: Muy buena.

Ficha técnico – artística

Título original: Annabelle Comes Home. Año: 2019. Duración: 106 min.País Estados Unidos: Dirección: Gary Dauberman. Guión: Gary Dauberman (Historia: James Wan). Música: Joseph Bishara. Fotografía: Michael Burgess. Reparto: Mckenna Grace, Patrick Wilson, Vera Farmiga, Madison Iseman, Katie Sarife,Stephen Blackehart, Steve Coulter, Eddie J. Fernandez, Michael Cimino,Emily Brobst, Alison White, Paul Dean, Luca Luhan. Productora: Atomic Monster / New Line Cinema / RatPac-Dune Entertainment / The Safran Company. Distribuida por Warner Bros.

Cine: «Nosotros», de Jordan Peele.

Por Fabio Albornoz (Tw @FabioAlbornoz).

Hace apenas dos años atrás, el nombre de un nuevo realizador se metió por la puerta grande del género de terror. Jordan Peele, de una vasta experiencia como guionista en series de televisión (principalmente comedias), debutaba en el cine con la pequeña y notable “Get out” (aquí titulada como “Huye”). Rápidamente, el film se transformó en un éxito de taquilla y crítica que le permitió colarse de sorpresa en los premios Oscar 2018, obteniendo 4 nominaciones en las categorías principales (película, director, guión y actor).

En tiempos donde Hollywood se encuentra preocupado por garantizar la mayor inclusión posible, la presencia de este artista afroamericano fue un bálsamo que le dio la posibilidad a la Academia de saldar una cuenta pendiente, premiar al primer afroamericano en la categoría de mejor guión
original. El galardonado Jordan Peele estrena ahora, con 40 años, su muy esperado segundo largometraje – también de terror-, “Nosotros”, protagonizado por la reconocida y ganadora del Oscar, Lupita
Nyong’o (“12 años de esclavitud”).

Luego de un episodio traumático que ocurrió en la playa de Santa Cruz durante su infancia, la ahora adulta Adelaide regresa junto a su familia para pasar unos días de vacaciones. Sin embargo, al caer la noche, fuera de la casa de verano en la que se están quedando, observan por la ventana a cuatro figuras tomadas de la mano que desataran una noche de pesadilla.

Hay algo muy interesante en el cine de Jordan Peele, y es que tiene demasiadas cosas que decir acerca del estado del mundo. En cierta manera representa los valores cinematográficos que directores de género como George A. Romero o John Carpenter buscaban todo el tiempo, crear
buenas historias de terror que en el fondo presentan muchas capas de lectura posibles. Se las puede ver de forma superficial o no, pero siempre funcionan, son historias universales.
El inicio de “Nosotros” es descomunal. Jordan Peele abre el telón con unos 15 minutos impresionantes a puro minimalismo y suspenso. Por si quedaban dudas del talento del director para filmar, allí esta ese inicio que despeja toda incógnita posible.

El referente principal de “Nosotros” es “El resplandor”, y desde esa concepción inicial es donde Peele intenta construir una cinta bastante más compleja y cerrada que “Huye”. La gran banda sonora, y la muy buena fotografía del DF Mike Gioulakis (piedra angular de films como “It Follows”, “Split” y “Glass”), ayudan a conseguir una atmósfera escalofriante y enrarecida. Por supuesto que la dosis de humor no falta, pero este film recurre a él con menor insistencia y algo más de naturalidad. Peele sabe exactamente en qué momento los gags pueden aplicarse y en cuáles no.

La prolijidad y las grandes ideas afloran durante la primera mitad, cuando Peele con leves travellings y movimientos de cámara (muy propios de la ya nombrada “El resplandor”) orquesta una presentación de personajes exitosa. El problema se da cuando aparece la amenaza, y ahí es donde “Nosotros” termina quedando algo trunca. Los baches en el libreto se hacen notar, como si el film se quedará sin ideas. Peele tiene muchos conceptos, pero no termina encontrando del todo una estructura lo suficientemente sólida como para resistir los 120 minutos. Sabe perfectamente el mensaje que quiere transmitir, pero en los acontecimientos le cuesta encontrar un sustento para avanzar. Con un poco de “Funny Games” y algo de los episodios de “La dimensión desconocida”, la cinta se va desarticulando poco a poco mostrando las hilachas y una vuelta de tuerca que se ve venir desde mucho antes.
La historia se desarrolla toda a lo largo de una noche. Eso refuerza el carácter pesadillesco de esta película en donde tenemos a una Lupita Nyong’o desbordada en un doble papel de heroína y villana.

Al no haber casi saltos de tiempo (apenas unos flashbacks sobre el pasado de la protagonista), Jordan Peele se ata a un desafío grande, mantener el suspenso y la dinámica durante todo el film con un puñado de personajes y en unos pocos escenarios. Una lástima que, sobre el final, con el objetivo de despejar toda duda, “Nosotros” cae en la sobre explicación, un poco como le ocurre a Night Shyamalan en su reciente “Glass”. El típico momento en
el que el villano cuenta todo lo que ocurre.

El segundo largometraje de Peele ratifica todo lo que había mostrado en el 2017. Es un director talentoso, creativo y para tomar muy en serio. “Nosotros” es mucho más ambiciosa que “Huye”, sin embargo, no es del todo redonda como hacían pensar. Esta un escalón por debajo de su
ópera prima, pero no deja de ser otro celebrable ejercicio de terror/comedia con sátira política y social en el fondo.

Calificación: Buena +


Ficha artística

Director: Jordan Peele

Actores: Noelle Sheldon, Cali Sheldon, Winston Duke, Lupita Nyong’o, Elisabeth Moss, Tim Heidecker, Yahya Abdul-Mateen, IIAnna Diop, Evan Alex, Madison Curry, Shahadi Wright Joseph

TITULO ORIGINAL: «Us»

ESTUDIO: Universal Pictures

Cine: «Suspiria», de Luca Guadagnino

Por Fabio Albornoz. (Twitter: @fabioalbornoz).

Luca Guadagnino no es ningún nombre nuevo dentro de la cinematografía italiana. Estableciendo un estilo muy estético, cuidado y con varias estrellas, el realizador de “El amante” y “Cegados por el sol”, alcanzó su máximo punto de popularidad en el 2017 cuando lanzó su aclamada (y brillante),
Llámame por tu nombre”. Nominada a un puñado de premios Oscar (incluyendo mejor película, actor y guión adaptado), este film le hizo ganar un enorme prestigio que bien lo podría haber puesto en una zona de confort dentro de la industria estadounidense. Sin embargo, no fue así,
Guadagnino, lejos de acostarse entre laureles se anotó a un desafío enorme, hacer el remake de una de las cintas más extraordinarias de la historia del cine de terror: “Suspiria” (1977), de Dario Argento.

Como no podía ser de otra manera, Guadagnino reunió a un elenco famoso repleto de caras conocidas como Dakota Johnson, su actriz fetiche, Tilda Swinton, Chloe Grace Moretz, y hasta la mismísima Jessica Harper, la protagonista del film original.


Esta “Suspiria” modelo 2018, se sitúa en Berlín, en el año 1977. Allí, una joven estadounidense llamada Susie, viaja para tomar clases de danza en una de las escuelas más prestigiosas del mundo. El mismo día que ingresa, una de las alumnas escapa del estudio y es asesinada. Pero la desconfianza
de Susie aumenta cuando una de sus compañeras le confiesa que la estudiante que escapó le había dicho que existe un aquelarre de brujas dentro del estudio de danza.

Si bien la película tenía todos los boletos para ser un absoluto chasco, Luca Guadagnino ha salido muy airoso filmando una versión totalmente personal y alejada de la visión de Dario Argento: tiene coherencia lo que hizo, se despegó de la sombra de la original, tomó los conceptos de la danza y las brujas, pero los colocó en un contexto socio-político totalmente distinto.


Puede que los fanáticos de la obra de Argento se sientan defraudados, y también es lógico que esta sea una de esas películas que divide las aguas. Luca Guadagnino con su indudable talento realizó un film muy personal, con pasajes de terror, drama, fantasía, y muchas capas de lectura.

Mientras que la cinta de Dario Argento dura 100 minutos, esta dura 152. La obra original tenía un despliegue de luces de neón y unos diseños arquitectonicos de cuento de hadas, mientras que esta versión se ata mucho más al realismo. La historia se desarrolla dentro de una Berlín divida por el muro, con revueltas sociales, terrorismo, y una cierta culpa del pasado nazi.
Hay muchas ideas dando vuelta: el instinto de maternidad, el nazismo, el muro de Berlín, los movimientos feministas, una historia de amor destruida por el pasado alemán, las brujas, el poder de la danza. Da la sensación de que es demasiado, y que todo queda enfrascado un poco a la fuerza,
pero las intenciones son válidas.

Dividida como si fuera una novela, entre capítulos, prólogo y epílogo, Luca Guadagnino construye una película espesa, que avanza con lentitud y que se apodera del espectador con la fuerza de la puesta en escena, unas coreografías de baile hipnóticas y un maquillaje excepcional (impresionante representación de Tilda Swinton en su papel de anciano).

Eso sí, las dos horas y media son exageradas. Con un montaje más compacto el film se podría sostener con mayor consistencia. Hay varios baches en el guión, y a veces tiende a una cierta desconexión entre una escena y la otra.
La distancia y la frialdad que establece el film a lo largo de su estructura se quiebra con un clímax final de 15 minutos realmente notables donde aparecen las luces de neón de Argento y se luce más que nunca el trabajo de maquillaje. El acompañamiento musical lo ofrece Thom Yorke con su
fascinante Suspirium.

Interesante remake que revolotea con muy buenas ideas y que, como acierto, se despega del film original para construir su propio universo. Luca Guadagnino y otra muestra de talento visual y narrativo.

Calificación: Buena ★★★

Ficha técnico-artística

Título original:Suspiria 

Año: 2018

Duración: 152 min.

País:Italia

Dirección:Luca Guadagnino

Guión: Dave Kajganich (Personaje: Dario Argento, Daria Nicolodi)

Música: Thom Yorke

Fotografía: Sayombhu Mukdeeprom

Reparto:Dakota Johnson,  Tilda Swinton,  Chloë Grace Moretz,  Mia Goth,  Jessica Harper, Sylvie Testud,  Angela Winkler,  Malgorzata Bela,  Renée Soutendijk,  Ingrid Caven, Lutz Ebersdorf,  Vanda Capriolo,  Toby Ashraf,  Fabrizia Sacchi,  Elena Fokina, Christine Leboutte,  Olivia Ancona

Productora: Coproducción Italia-Estados Unidos; First Sun / Frenesy Film Company / MeMo Films / Amazon Studios / Mythology Entertainment / K Period Media / Muskat Filmed Properties / Vega Baby Releasing. Distribuida por Amazon Studios