Presentación del BAFICI 2022.

Por Fabio Albornoz.

Se presentó en una de las salas del teatro San Martín, la programación oficial de la edición número 23 del BAFICI. Festival que iniciará el día 19 de abril, prolongándose hasta el 1 de mayo.

Luego de un 2020 sin festival, y un 2021 con presencialidad hibrida -pero con muchas menos salas y horarios-, la edición 2022 volverá a desplegar un amplio abanico de sedes que irán desde: Cultural San Martín, Parque Centenario, Multiplex Lavalle, Gaumont, Lorca, Cosmos, Alianza Francesa, pasando hasta por la mítica Sala Leopoldo Lugones.

Será una edición que, como la describieron las autoridades organizadoras, tendrá como eje el centro de la Ciudad de Buenos Aires, pero haciendo hincapié también en la posibilidad de conquistar nuevos espectadores a lo largo del interior del país, por ello el 75% de la programación también podrá verse de manera virtual, en otras fechas y horarios a indicar.

El film de apertura será PEQUEÑA FLOR, cuarto largometraje del cineasta Santiago Mitre (La Patota, La cordillera), co-escrito junto a Mariano Llinás. La sede protagonista será el Multiplex Lavalle, donde se proyectará esta película que Mitre rodó en Francia con los protagónicos de Daniel Hendler y Vimala Pons.

La función de clausura será el día 30 de abril a las 16.50 en el Cine Gaumont, con la proyección de la película francesa Viens, je t’emmène (Nobody’s Hero, en su idioma original), del director Alain Guiraudie. Una tragicomedia que toma como punto de partida un atentado terrorista en la tranquila ciudad de Clermont-Ferrand y puntualiza en una improbable historia de amor entre un programador de software y una prostituta. Desde allí y en paralelo, se dispara en las direcciones que van tomando varios personajes a lo largo de una noche, en donde exhiben temores, prejuicios y paranoias de una sociedad que sufrió varios de estos sucesos en los últimos años.

Otras de las destacadas películas que constituirán la programación del BAFICI 2022 serán las nuevas obras de Paul Schrader (THE CARD COUNTER), Dario Argento (DARK GLASESS), Louis Garrel (THE CRUSADE), Hong Sang Soo (THE NOVELIST’S FILM), entre otros muy interesantes (y variados) títulos.

Dentro de los clásicos segmentos, la edición 2022 tendrá como homenajes principales a Manuel Antín (con reestreno incluido de LA CIFRA IMPAR) y Monica Vitti, fallecida recientemente, y a quien el festival dedicará la proyección de LA AVENTURA y EL DESIERTO ROJO, emblemáticas películas dirigidas por Antonioni.

El festival contará con varias actividades especiales. Habrá charlas presenciales y online con invitados internacionales y nacionales, lanzamientos de cuatro (4) libros y proyecciones que se combinan con charlas, fiestas o shows en vivo: el film Italo disco tendrá una fiesta alegórica al género, trás el estreno de El káiser de la Atlántida una cantante de ópera deleitará al público con un aria, en las proyecciones de Diarios de Andrés Di Tella el mismo Di Tella leerá extractos, habrá un Homenaje a Manuel Antín a 60 años de su ópera prima, tendrá lugar la proyección aniversario de Happy Together de Wong Kar-wai a 25 años de su estreno, entre otros. Además, se contará con la presencia destacada de importantes figuras internacionales que estarán a cargo de Masterclasses, como Pascale Bodet, David Fisher, Bruce LaBruce y Jorge Arriagada. Se suma una Masterclass de lujo, gentileza de Disney: una charla con Danny Elfman, el mítico compositor de Hollywood famoso por sus trabajos junto a Tim Burton y muchos otros directores.

La venta de entradas podrá adquirirse a través del sitio web: http://www.ciclosyfestivales.vivamoscultura.buenosaires.gob.ar a partir del día 15 de abril, o también de forma presencial el día 18 en las boleterías de cada sede.
El valor de las mismas será de $150.
Habrá entradas con descuento para estudiantes, jubilados y todas las funciones del BAFICITO a un valor de $100 –

Para más información acerca de la programación, consultar el sitio web:
https://ciclosyfestivales.vivamoscultura.buenosaires.gob.ar

“Ecos de un crimen”, de Cristian Bernard.

Por Manuel Germano.

Se estrenó en salas la película argentina dirigida por Cristian Bernard y protagonizada por Diego Peretti, Julieta Cardinali, Carla Quevedo, Diego Cremonessi y Carola Reyna ,que si bien como producto tiene intenciones dentro del thriller muy interesantes, su resultado final no es más que un filme pretencioso y cargado de clichés.

En la película Julián Lemar (Peretti) es un escritor de renombre que tras un pico de estrés decide aislarse en una casona alejada junto a su mujer (Cardinali) y los niños de la familia. Al llegar la noche y desatarse una tormenta, una mujer desesperada (Quevedo) que huye de su marido asesino pide la ayuda de Lemar y su mujer para poder esconderse.

A partir de ese planteo inicial Bernard construye una historia que recorre los elementos del thriller (ya vistos en infinidad de otras películas) una y otra vez: muerte, violencia, traumas y pesadillas encuentran lugar en el filme que si bien tiene un comienzo prometedor, se vuelve cada vez más monótono y  cargado de repeticiones (que «encuentran sentido» en el trauma que vive el personaje principal»), elementos comunes y  previsibles. El guión de Gabriel Korenfeld es ambicioso y subestima al espectador al sobre explicar la historia, lo que resulta a todas luces innecesario. La inestabilidad mental del protagonista funciona como argumento para que se sucedan los diferentes acontecimientos de la película que no logran otra cosa que generar aburrimiento y monotonía. 

“Ecos de un crimen” tiene una buena idea que no se ejecuta con originalidad. El trabajo del elenco, muy bien logrado, no logra contrarrestar un filme fallido y poco atrapante.

Opinión: Regular.

Dirección: Cristian Bernard / Elenco: Diego Peretti, Julieta Cardinali, Carla Quevedo, Diego Cremonesi y Carola Reyna / Guión: Gabriel Korenfeld. Música: Pablo Borghi / Fotografía: Andrés Mazzon / Distribuidora: Warner Bros.

«Inmortal», de Fernando Spiner.

Por Fabio Albornoz.

Al igual que con el terror , la ciencia ficción no ocupa un gran lugar dentro de la historia del cine nacional. Los habituales representantes clásicos como “Invasión”, “Moebius” y “Hombre mirando al sudeste”, funcionan como una suerte de espejo en el que proyectarse. Una suerte de modelo que permite contar historias de ciencia ficción “filmables”, y en cierto punto, más realistas que fantásticas.

Sin embargo, la cuestión presupuestaria no es el único condicionante. Evidentemente, existe en la literatura argentina (con Borges y Bioy como representantes) una fascinación por ese entrecruzamiento de aguas (la irrupción de lo extraordinario en lo cotidiano), y, por supuesto, una fascinación por el espacio-tiempo

“Inmortal”, el regreso de Fernando Spiner a la sci-fi, se inserta en toda esa tradición, pero también en la propia visión de su filmografía. Spiner es un hombre de géneros. Hizo anteriormente dos películas de ciencia ficción (“La sonámbula” y “Adiós querida luna”), y un western (“Aballay: el hombre sin miedo”), así que su incursión con “Inmortal” no es casual.

El film inicia con la llegada de Ana a Buenos Aires, tras la muerte de su padre. A través de la viuda, descubre un entramado que la lleva a entender la razón de la quiebra económica de su padre: ha estado financiando un experimento secreto para viajar más allá de lo visible.

Las calles de Buenos Aires, solitarias y laberínticas, perfectamente encuadradas por Fernando Spiner, se asemejan a las del film de Hugo Santiago, con un fuerte componente fotográfico que eternaliza, por un lado, los rostros de un contexto social (puro presente), y por otro, la de capturar imágenes en constante movimiento, en donde existe la posibilidad de registrar otra realidad posible.

Lo de Belén Franco es muy convincente, incluso cuando existen momentos en los que el film va perdiendo verosimilitud, a través de la ampulosidad de ciertos diálogos. 

“Inmortal” está llena de buenas intenciones y mucha ambición. El problema sucede cuando los efectos especiales (a los que les falta cocción) comienzan a boicotear la trama y a restarle fuerza a lo construido.

El tono solemne, algo “nolanesco” en sus búsquedas metafísicas, choca cuando la trama se desata hacia la ciencia ficción más pura y camp. Se hubiera agradecido algo de ligereza y humor en el tono de “Inmortal”, sin embargo, el film de Spiner es sumamente competente, y una interesante aproximación a los terrenos fantásticos poco explorados en la cinematografía argentina.

Opinión: Buena.

Ficha técnica
 
Director de Fotografía Claudio Beiza
Director de Arte Juan Mario Roust
Director de Sonido Sebastián González
Editor Alejandro Parysow
Vestuarista Gabriela González
Maquillaje Mariana Roselli
Peinado Dino Balanzino
Camarógrafo Fernando Blanc
Asistente de Dirección Adrian Tagliabue
Jefa de Producción Clarisa Oliveri
Jefe de Locaciones Marcelo Martinez
Directora de Producción Oriana Castro
Productor Comercial Daniel Botti
Productora Ejecutiva Magdalena Schavelzon

Elenco
 
Belén Blanco              Ana.
Daniel Fanego             Dr. Benedetti.
Diego Velázquez          Victor.
Analía Couceyro          Isadora.
Patricio Contreras        José.
Elvira Onetto                Sara.

SALAS
Gaumont
Showcase ( Norte, Haedo, Córdoba)              
Cinemark-Hoyts  (Quilmes)         
Cinépolis (Avellaneda – Mendoza)        

Espacios INCAA
Centro Cultural Florencio Constantino – Bragado: Jueves 2 a Lunes 6 de diciembre (19:00 hs)        
Orestes Caviglia – Tucumán: Domingo 5 a Martes 7 de diciembre (19:00 hs)
Centro Cultural Cotesma – San Martin de los Andes: Jueves 2 a Domingo 5 y Martes 7 a Miércoles 8 de diciembre (19:30 hs)

MALBA – Sábados de noviembre – 20:00 hs     
 
Calificación: SAM 13 años
Duración: 97 min.

«El prófugo» de Natalia Meta.

Por Fabio Albornoz.

El cine argentino está viviendo una suerte de luna de miel con el género fantástico, territorio que –curiosamente- posee una escasa tradición en nuestro país. Esa inexperiencia se tradujo en recurrentes intentos fallidos de abordar al género, que en los últimos años ya empiezan a tomar un espesor mucho más sólido.

Aparecieron los hermanos Bogliano, Daniel De La Vega, los Onetti, Demián Rugna, Cristian Ponce, Alejandro Fadel, y una camada de cineastas que desde distintas ópticas (e incansablemente) aportan un corpus de films de terror de lo más variados, y con claros signos de maduración año tras año.

A ellos habría que sumar también el notable aporte que producen desde la rama literaria, escritoras como Mariana Enríquez y Samanta Schweblin. Hay un lazo (o lógica causal) que exige siempre la observación entre las diversas artes y en ese sentido, se da un proceso orgánico que anticipa en Argentina los tiempos del terror.

“El prófugo”, segundo largometraje de la cineasta Natalia Meta (“Muerte en Buenos Aires”), se inserta, quizás de manera un tanto más lateral y criptica, en ese listado. Una adaptación libre de la novela de C.E. Feilling, cuyo estreno estaba previsto para el año pasado (cuando compitió en el festival de Berlín), y termino postergándose por un año y medio.

Con el protagónico absoluto de la gran Érica Rivas, y las participaciones de Cecilia Roth, Daniel Hendler y Nahuel Pérez Biscayart, “El prófugo” nos narra la historia de Inés, una doblajista y cantante que, luego de unas vacaciones paradisiacas junto a su pareja, comienza a tener problemas en su voz. Conviene no adelantar demasiado de lo que sucede en “El prófugo”, porque estamos ante un film cuyo gran atractivo es precisamente la impredecibilidad.

Los hallazgos visuales y narrativos que poseía “Muerte en Buenos Aires”, se empastaban en problemas estructurales que diluían las buenas intenciones. En ese sentido, “El prófugo” representa una evolución contundente de Natalia Meta, constructora de una película notable y muy exigente.

El reino de la mente articula a “El prófugo”, no solo como idea narrativa, sino también en su relación con el espectador. Natalia Meta no regala las respuestas, pero a pesar de su maraña de conceptos, son los diálogos y detalles quienes construyen la significación.

No es una película sencilla, es cierto. Quedaran muchos afuera. Otros se enojarán. “El prófugo” se la juega (y llega lejos) en terrenos inexplorados por el cine nacional. Requiere de varios visionados que permitan configurar la totalidad de una cinta que se enlaza a través de sueños y momentos grotescos.

Natalia Meta usa la hibridez entre thriller-terror-comedia para obtener como resultado una obra extrañísima y absolutamente macabra.

Hay algo (por no decir mucho) de las emociones desplazadas de David Lynch. Escenas cuyo valor es doble, por un lado, parecieran tener un tono sarcástico, que rápidamente se transforma en extraño e incómodo dentro de su dilatación temporal.

La sensación de inseguridad que nos produce cada mirada, cada pasillo estrecho (con interiores Polanskianos que tejen la idea de espacio-mente) y una paranoia que se apropia del relato de forma extraordinaria, bajo el rostro de la siempre alucinante Érica Rivas.

“El prófugo” se puede disfrutar incluso como si fuese un drama. El de una mujer que ha perdido lo que es su herramienta de trabajo, la voz. También, es la metáfora de la violencia de género y la necesidad de hablar. Cuando no se habla, se pierde la libertad.

Meta no necesita de grandes banderas para configurar lecturas posibles. Es una obra rica en matices e ideas. Contundente, como pocas lo han sido en la historia del cine nacional fantástico.

Otro paso firme del género y, esperemos, el inicio de una sólida (y prometedora) carrera para su realizadora.

Opinión: Muy buena.

Ficha técnico – artística.

Título original: EL PRÓFUGO
Título internacional: THE INTRUDER

Año: 2020
País: Argentina
Duración: 95’
Formato: 2K, 2.39, Color, 24 fps, 5.1.
Cámara: ARRI Alexa
Categoría: Ficción
Género: Drama / Suspenso Psicológico
Idioma(s): Español
Formato de rodaje: 4K
Formato de proyección: DCP
Relación de aspecto: 2.39
Imagen: Color
Mezcla de Sonido: 5.1
Locaciones: Buenos Aires (Argentina), Playa del Carmen (México).

EQUIPO

Dirigida por
Natalia Meta

Producida por
Rei Cine, Picnic Producciones

Coproducida por
Barraca Producciones, Infinity Hill

Con el apoyo de
Telefé, Viacom Internacional Studios, Piano, La Bestia Equilátera

Productores
Benjamín Domenech, Santiago Gallelli, Matías Roveda, Natalia Meta, Fabiana Tiscornia.

Guión
Natalia Meta, basada en la novela ‘El Mal Menor’ de C.E. Feiling.

Colaboración en Guión
Leonel D’Agostin

EQUIPO TÉCNICO

Dirección de Fotografía
Bárbara Álvarez

Montaje
Eliane Katz (SAE)

Dirección de Arte
Ailí Chen

Diseño de Sonido
Guido Berenblum

Compositor Musical
Luciano Azzigotti

Dirección de Producción
Mercedes Tarelli

Asistencia de Dirección
Adriana Vior, Marcello Pozzo

Casting
Mariana Mitre, Laura Paredes

Vestuario
Mónica Toschi

Maquillaje
Emma Miño

Peinado
Silvina Paolucci

Supervisión de Post
Iair Michel Attias

ELENCO

Érica Rivas
Nahuel Pérez Biscayart
Y Daniel Hendler

Con la participación especial de Cecilia Roth
Con Guillermo Arengo
Agustín Rittano
Gabriela Pastor
Flor Dyszel
Y la participación especial de
Mirta Busnelli

CON EL APOYO DE

INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales)
Mecenazgo Cultural – Buenos Aires Ciudad
Venice Biennale Gap Financing Market

VENTAS INTERNACIONALES

Film Factory

«La panelista», de Maximiliano Gutierrez.

Por Manuel Germano.

Este jueves llega a las salas de cine «La panelista», una coproducción argentino – chilena de la mano del director Maximiliano Gutierrez («Eso que nos enamora», «Tokio»), que pone el foco en los limites inimaginables que cruza una panelista de un programa de chimentos para intentar mantenerse en el lugar que cree que merece. La película cuenta con un variado elenco que tiene a Florencia Peña como protagonista, acompañada por Favio Posca, Soledad Silveyra, Diego Reinhold, Laura Cymer, Gonzalo Valenzuela, entre otros.

Que la televisión se maneja por el rating momento a momento, y que sus realizadores son capaces de cualquier cosa por llevarse los mejores números de rating de su franja es algo que todos sabemos. Que en los programas de chimentos el panelista que trae la noticia «más importante» (en función de lo que a ese programa le interesa, claro) es el que puede tener más minutos en pantalla en comparación con el resto, también. Gutierrez decide llevar esas premisas a la pantalla grande a través de la historia de Marcela Robledo, una panelista de un programa de chismes que descubre una noticia que la puede transformar en la estrella del canal: la verdad sobre lo que le aconteció a un galán chileno es una primicia que ella tiene y que decide contar. Los límites que cruza, sin embargo, son demasiado riesgosos.

Si bien la trama es básica, uno podría esperar de la película una comedia ácida sobre lo que sucede puertas adentro de un canal, con ciertos guiños y porque no «criticas» al mundo del espectáculo y de los panelistas, el rating, la competencia, los «casting sabana», etc. Sin embargo «La panelista» se arriesga mucho más y el saldo no es positivo. Gutierrez lleva las situaciones que relata la película a un extremo tal que la torna inverosímil. Los hechos que acontecen son tantos y tan continuos que no se hace hincapié en ninguno de ellos, pues son tratados con una superficialidad que repele.

Los personajes, casi caricaturescos y sin profundidad, responden a estereotipos obvios y previsibles: el conductor estrella egocéntrico que no quiere ser reemplazado, la panelista que tiene su lugar por su relación con el líder del equipo, la oportunista que daría cualquier cosa por conseguir ese puesto que anhela, el «serio» del equipo al que no le dan el lugar que desea porque sus informes no rinden, y así cada uno de los roles.

Si la idea era mostrar que este tipo de programas se rige por principios que son repudiables no hubiera sido necesario relatar una historia tan siniestra como ridícula (es decir, de acuerdo a la RAE «Que por su rareza o extravagancia mueve o puede mover a risa»).

«La panelista» intenta enmarcarse a partir de un determinado momento de la trama en un thriller – pues el devenir de los diferentes acontecimientos así podrían haberlo permitido – pero todo acontece de forma tan efímera, superficial e intrascendente que esa intención queda en el camino, pues lo que menos genera «La panelista» es estremecimiento o emoción.

Opinión: Mala.

Dirección: Maximiliano Gutierrez. Guión: Maxi Gutierrez, Gonzalo Salaya, Azul Lombardía y Jorge Maestro. Elenco: Florencia Peña, Favio Posca, Martín Campilongo, Soledad Silveyra, Diego Reinhold, Laura Cymer, Gonzalo Valenzuela, Jose Luis Gioia, Diego Muñoz, Daniela Ramírez, Magui Bravi, Gonzalo Suárez y Diego Ramos. Productor General: José Paquez. En Coproducción Chile: Santiago Aguilera, Matías Echeverría. Productores Ejecutivos: Gabriela Acevedo Gidkov, Feisal Sukni. Productores Asociados: Almami, Martín Fascetto, Eva «Kukina» Yagueddu, Trasandino Cine. Director de Fotografía: Hugo Colace. Montaje: Agustín Rolandelli. Director de Arte: Mariano Smaldini. Vestuario: Cecilia Coronado. Música: Octavio Stampalia. Director de sonido: Rodrigo Merolla. Diseño de Sonido: Christian Cosgrove. Make up: Magda Puibusque. Productoras Argentina: Tronera Producciones, Universidad Nacional de La Matanza, ADART Producciones. Productoras Chile: POSTON Works, Yagan Films. Comunicación y redes sociales: Mutuverría PR